Vitoria-Gasteiz, moderna y medieval

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Plaza de la Virgen Blanca

Rodeada por un cinturón natural, Vitoria-Gasteiz es capital medieval en esencia, contemporánea de condición y verde por sus cuatro costados, lo que le ha valido el galardón de Capital Verde Europea 2012. Y hablando de distinciones, cabe destacar que Vitoria-Gasteiz ha sido nombrada Capital Española de la Gastronomía 2014, tomando el relevo de Burgos.

Ciudad de templos, religiosos y gastronómicos, la capital alavesa es un perfecto ejemplo de cómo preservar los símbolos del pasado para lanzarse a conquistar el futuro. Vitoria siempre sale en las listas de las ciudades con mejor calidad de vida. Por algo será.

SKYLINE MEDIEVAL

Por su forma ovalada, el casco histórico de Vitoria se conoce popularmente como La Almendra. En 1997 fue declarado conjunto monumental por conservar intacto su trazado de calles (cuyos nombres recuerdan a los gremios que establecieron allí sus negocios: la Cuchilleria, la Zapatería, la Correría, la Pintorería o la Herrería) que albergan edificios civiles, palacios, casas y templos de diversos estilos artísticos. Su epicentro es la Catedral de Santa María, que junto con San Pedro, San Miguel y San Vicente configura el skyline medieval de Vitoria conocido como las Cuatro Torres.

Abierto por obras La Catedral de Santa María es la joya de la ciudad. Sirvió de inspiración para la novela Un mundo sin fin, secuela del best-seller de Ken Follett Los pilares de la tierra, a quien los vitorianos se lo han agradecido con una estatua a la entrada del templo.

En rehabilitación constante, esta impresionante catedral gótica fue creciendo a partir de una pequeña iglesia del siglo XII, lo que ha provocado sus problemas de base y las constantes obras, que se utilizan como excusa para realizar un singular tour: Abierto por obras, que te remonta a la historia del templo a través de andamios que recorren el triforio y permiten admirar las vidrieras y vistas panorámicas exteriores, o te sumerge en los cimientos del templo antiguo y la cripta. Hay que reservar plaza y los lunes no se hacen visitas.

Si la Catedral es la joya, la Iglesia de San Miguel Arcángel es su ángel custodio. Este templo gótico-renacentista del siglo XIV con tres naves y un retablo de Gregorio Fernández del siglo XVII se abre sobre la plaza más emblemática y querida de la ciudad: la Plaza de la Virgen Blanca presidida por la patrona de Vitoria-Gasteiz y protagonista las fiestas más famosas de la ciudad. Desde el campanario de San Miguel cada 4 de agosto un muñeco llamado Celedón, baja desde la torre a las seis en punto y da comienzo a las fiestas que él mismo clausura a la una de la madrugada del día 10 de agosto volviendo a subir.

A cualquier hora y día del año está plaza tiene vida: gente en los bancos y las terrazas con vistas a las casas neoclásicas, escalinatas y callejuelas. En medio, se encuentra el Monumento a la Batalla de Vitoria del 21 de junio de 1813 contra José Bonaparte dirigida por el Duque de Wellington.

A medio camino entre la iglesia de San Miguel y la de San Vicente está la Plaza del Machete (o Plazoleta del Juicio), límite entre la zona medieval y el ensanche. Su nombre viene por un hueco que hay en el muro de la iglesia donde se colocaba un machete (hay una réplica) bajo el que los gobernantes juraban cumplir las leyes y se ejecutaban las sentencias de muerte.

La Iglesia de San Vicente Mártir de los siglos XV y XVI, es de estilo tardogótico con una torre que vigila varios puntos del casco antiguo. Muy cercana está la Iglesia de San Pedro Apóstol, construida en un contraterreno y restaurada a finales del siglo XIX. Está considerada uno de los templos góticos más importantes del norte de España por su arquitectura interior y riqueza escultórica, aunque su emblemática torre es barroca.

En nuestro recorrido por la almendra, pasaremos una y otra vez junto a los restos de La Muralla, Premio Europa Nostra de recuperación del patrimonio. Existe un recorrido guiado que permite conocer parte de la fortificación erigida en el siglo XI alrededor de la aldea de Gasteiz, antes de que Sancho el Sabio fundara Vitoria en 1181.

LA RUTA DE LOS PALACIOS

Nuestra segundo paseo será la Ruta de los Palacios, que parte del Palacio de Villasuso (actual Sede de Congresos) construido hacia 1539 por orden de Carlos I, conserva restos de la antigua muralla, pasa por La Casa del Cordón (llamada así por el cordón de la orden franciscana que hay en el arco de entrada), cuya torre conserva elementos medievales con especial atención la bóveda estrellada con los signos del zodiaco de la sala noble, y por el Palacio de Bendaña, antigua casa-torreón del siglo XVI que alberga el Museo Fournier de Naipes, donde se exponen cartas de todo el mundo y de diversos periodos históricos desde el siglo XV en adelante, verdaderas obras de arte. Contiguo está el Museo Bibat (de Arqueología) de nueva factura y tres pisos con importantes muestras de arte prehistórico local.

El paseo sigue por el Palacio de Montehermoso (calle Fray Zacarías Martínez), antigua sede episcopal y actual centro cultural, unido al Antiguo Depósito de Aguas: un singular espacio subterráneo utilizado como sala de exposiciones y eventos, y termina en el palacio renacentista mejor conservado de la ciudad: el de Escoriaza-Esquibel, con un espectacular patio cuadrado de doble arcada y fachada neoclásica. Es la actual sede de la Diputación Foral de Álava y frente a él se levanta el monumento al defensor de los fueros, Mateo Benigno de Moraza.

Por último, los fans del Camino de Santiago no pueden irse de Vitoria sin realizar el Itinerario Jacobeo: se puede entrar a la ciudad desde el este siguiendo las señales en el suelo por el Portal de Elorriaga, seguir por la calle Santiago y Portal del Rey a la calle de la Judería, visitar la Catedral y las iglesias del casco antiguo, salir al Ensanche por el Paseo de la Senda y Fray Francisco hasta la Avenida de San Prudencio y acabar en el Paseo del Peregrino.

VERDE, QUE TE QUIERO VERDE

Vitoria no ha sido elegida Capital Verde Europea de 2012 por casualidad: dispone de la mayor superficie de espacios verdes por persona en España, ya sea en forma de parques (entre los que destacan el Parque de la Florida y el Parque del Prado) o de zonas verdes. De hecho se ha popularizado el término anillo verde, que es como se ha dado en llamar al cinturón natural que rodea la ciudad.

Edificio Vital Al noreste de la ciudad se encuentra Ataria, el Centro de Interpretación de los humedales de Salburua y uno de los referentes de la Vitoria Verde. Desde su mirador podremos contemplar cómo las especies autóctonas de la zona campan a sus anchas por allí.

Tan en serio se ha tomado la ciudad su compromiso con la naturaleza que hasta la arquitectura vanguardista se ha visto influenciada por lo verde. Justo al lado de Ataria se levanta el Edificio Vital, la impresionante sede de la Caja Vital, cuyo diseño representa el código genético de un organismo vivo y recuerda a los troncos y juncos del humedal junto al que se ha construido.

EL ENSANCHE: LA VITORIA MODERNA

La Vitoria romántica y moderna merece una visita propia, que empezará en Los Arquillos, paseo de soportales construido a principios del siglo XIX sobre la cuesta de San Francisco y la calle Mateo Moraza para salvar el desnivel de la ciudad medieval con el Ensanche.

A caballo entre ambas edades está la cercana Plaza España, de finales del siglo XVI y trazado castellano, cerrada por edificios de dos plantas abalconadas (como el Ayuntamiento, en uno de sus laterales) y soportales de arcos de medio punto repletos de bares y locales abarrotados a cualquier hora del día.

A tiro de piedra, en la calle Postas está la Plaza de los Fueros que alberga una semioculta escultura de Chillida. A la entrada del edificio de Correos, hay otra curiosa escultura conocida como el Pensador Niño, que representa a Iqbal Masih, un niño pakistaní de 12 años asesinado mientras defendía sus derechos laborales.

Casa Pando-Argüelles En busca de edificios únicos por el ensancue hay que meterse por la Calle Eduardo Dato y encontrar además de tiendas (como las famosas confeterías Goya) y cafeterías, el Banco de Vitoria y la Caja Laboral, en el edificio del antiguo Café Suizo. De principios del siglo XX son El Teatro Principal (en la cercana calle San Prudencio) de 1917, inspirado en el teatro de Madrid de estilo italianizante, la Casa Pando-Argüelles con una llamativa cúpula azul con estrellas naranjas y la Casa de Música cuya portada es la original del 1880.

Y dos edificios que no se pueden dejar de lado: El Palacio Zulueta, en el Paseo de la Senda, es una mansión de principios del siglo XX, sede de la capitalidad verde europea. Sus jardines de inspiración indiana (emigrantes a Cuba retornados) son de entrada libre. No muy lejos está el Palacio de Ajuria-Enea, mansión de la familia Ajuria construido en 1920 al estilo neovasco en la zona residencial de la ciudad (Paseo de Fray Francisco) y adquirido en 1972 por la Diputación para convertirlo en museo. Actualmente es la residencia oficial del Lehendakari del Gobierno Vasco. En la misma calle se encuentra la curiosa Casa de las jaquecas, edificio blanco de líneas clásicas de 1901 con cuatro figuras en la fachada que sujetan los balcones llevándose las manos a la cabeza y el Palacio de Augusti, que alberga el Museo de Bellas Artes de Vitoria.

De vuelta al centro de la ciudad deberemos buscar la Catedral de María Inmaculada, conocida como la Catedral Nueva, que es uno de los últimos grandes templos construidos en España. Está al final de la calle del Prado, al lado de la plaza de la Virgen Blanca.

EL ARTE SE SUBE POR LAS PAREDES

El Itinerario Muralístico de Vitoria-Gasteiz (IMVG) es otra forma de recorrer la ciudad contemplando el arte contemporáneo impreso en paredes y fachadas de varias viviendas del casco viejo con el fin de embellecerlas. Este original proyecto cívico cuenta con la colaboración de ciudadanos y artistas locales que aporta sus ideas, manos y talento.

La luz de la esperanza Una decena aproximada de murales con títulos tan sugerentes como apropiados: Somos arte, somos agua en la pared de la piscina del C.C. Aldabe (Portal de Arriaga, 1); Al hilo del tiempo (calle Chiquita 9) sobre la Plaza de las Burullerías (antiguo mercado de telares) reproduce un hermosísimo diseño de telas de colores; La noche más corta (Correría 96), cercano al Jardín de la Muralla Medieval dedicado a la noche de San Juan o Continentes, que embellece la anodina fachada de una escuela infantil y la casa de acogida contigua (Cantón de Santa María) con animales de cada continente.Otros trabajos son versiones modernas de obras universales como Cubiertos de cielo y estrellas (Pintorería 76) reinterpretación del beso de Santa Ana a San Joaquín en la Puerta de Jerusalén de Giotto; El triunfo de Vitoria (Santa María 9) basado en El tramposo de Georges de la Tour: es una partida de naipes ambientada del siglo XIV entre la gran Dama Vitoria y un mentiroso que alardea de hacer trampas.

De carácter más reivindicativo y ético son ¿Qué haremos con lo que sabemos? (Colegio de San Prudencio) sobre la importancia de ser verde y ecológico; La luz de la esperanza (Zapatería 76)sobre la victoria de la esperanza, la educación y la justicia sobre la desigualdad y estereotipos. Y el conjunto del Eskuz Esku, “mano a mano” en euskera, que engloba dos fachadas y un mosaico (Herrería 86 y Zapatería 79); la primera representa el trabajo agrícola, la segunda la música y en el mosaico (realizado a mano con piezas de cerámica, espejo y gres) varias manos simbolizan la unión acompañadas de textos en varias lenguas.

Puedes finalizar este recorrido artístico en el Artium (Calle Francia, 24), museo de arte contemporáneo con exposiciones permanentes e itinerantes de gran calidad ubicadas en un espacio donde la luz es protagonista. Hay una terraza en el último piso con una excelente vista de Vitoria y un pequeño restaurante.

COMER EN VITORIA

Vitoria-Gasteiz es famosa por sus espectaculares pintxos que te llevan de bar en bar por toda la ciudad. Existen diversas rutas del tapeo a diario por la Almendra y el Ensanche que incluyen pintxo + pote (vino de la Rioja alavesa).

En la Almendra, hay que pasarse por las calles de la Correría (popularmente, la corre), la Cuchillería (la kutxi), la Zapatería (la zapa), Plaza de la Virgen Blanca o la Cuesta de San Francisco y callejuelas aledañas. Para abrir boca, puedes empezar por el pintxo de papas al mojo de Jango Taberna (Kutxi, 26), las anchoas frescas al ajillo de La Malquerida (Corre, 10), el chorizo al infierno de El Tulipán de Oro (Corre, 157), el risotto de hongos y raviolis de trufa negra con salsa de foie del Bar Toloño (Cuesta de San Francisco, 3), la Vieira del Peregrino del Bar Erkiaga (Herre, 38) o el tigre en vaso del Hor Dago! (Fray Zacarías, 2), un mejillón relleno y frito con virutas de corteza de cerdo que se toma a cucharadas.

Déjate caer por el Kokodrilo (Correría, 47) para tomar una pulguita, por el Deportivo Alavés (Plaza de España, 4) por sus tortillas “manchadas” con chorizo o por el 97 (Virgen Blanca, 9) un clásico de la gastronomía local. 

Por la zona nueva, en el Saburdi (Dato, 32) saborearás el mini-magnum de Idiazábal o un volován relleno de boletus, lasaña de Kobe en el JG (Dato, 27), el antxopi (pintxo de pimiento del piquillo) del Rincón de Luis Mari (Rioja 14), la tortilla del Txiki (Sancho el Sabio, 14).

Para comer de mantel, el Asador Sagartoki (Prado 18), además de pintxos de autor, tiene una excelente (y premiada) tortilla de patatas, para muchos la mejor de España.  Zaldiaran (Avenida Gasteiz, 21) con una estrella Michelin, ofrece un espléndido menú degustación que no se dispara demasiado. El Portalón (Correría, 147), casa de postas del siglo XV con un interior asombroso, es de obligada visita y recomendado por sus carnes y pescados. Se trata del restaurante más antiguo de Vitoria.

Y para finalizar, no podemos olvidarnos del mejor restaurante de Vitoria: Ikea (Portal de Castilla, 27). Que no cunda el pánico, pues este local no tiene nada que ver con la multinacional sueca. La carta de este moderno espacio de diseño, está elaborada por el chef José Ramón Berriozabal, y se mantiene  fiel a la tradición gastronómica alavesa, elaborando cada plato  con la mejor materia prima posible. En su carta encontraremos sugerencias como la pizza de bonito con cerezas, antxoas y mostaza de violetas, el rape asado con salteado de verduras, centollo y jugo de coquinas o las manitas de cerdo con hongos y foie sobre mollejas de cordero y salsa bizkaina. 

¿Habíamos comentado ya que Vitoria-Gasteiz será la Capital Española de la Gastronomía 2014? Pues eso.

DORMIR EN VITORIA

En hoteles de gama alta, Silken Ciudad de Vitoria (Portal de Castilla, 8) en el centro, instalaciones impecables y buena relación calidad-precio. AC Hotel General Alava (Avenida Gasteiz, 79), cómodo, moderno y cerca del centro, junto al Palacio de Exposiciones. Sercotel Boulevard Vitoria (Zaramaga, 3) en la zona norte de la ciudad, con Wifi gratis y modernas instalaciones.

Hacia las afueras Gran Hotel Lakua (Tarragona, 8) recomendable por la zona spa y el gimnasio, Apartamentos Irenaz Vitoria (Hondarribia 1,Lakua), apartamentos de diseño con capacidad para 1, 2 o 4 personas, y Aparthotel Jardines de Aristi  (Portal de Zurbano, 2) cerca del parque Salburua, con Wifi gratis, TV plana y vistas al jardín.

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