NOMADEA > MARRAKECH

Las culturas más antiguas, la arquitectura más especial, la hospitalidad más generosa, la comida más deliciosa (a la gastronomía marroquí se la conoce como "la comida del amor") y los paisajes más fascinantes se dan cita en torno a Marrakech para convertirla en un destino vacacional privilegiado.
Además de las excelentes comunicaciones que tenemos para visitar esta ciudad desde España (líneas aéreas y ferry desde Algeciras), lo económico de los viajes y los alojamientos es otro de los incentivos para visitarla. Lo mejor es acudir en primavera u otoño, lejos de los meses de calor intenso y del frío del invierno. Marrakech es una ciudad en la que el aburrimiento es algo desconocido: desde la mañana hasta la noche hay algo que ver, que visitar, que degustar. Las conversaciones se extienden largo rato en tiendas y bares, alrededor de un delicioso y dulce té de menta, así como el divertido regateo. Al tiempo que mientras recorremos las estrechas callejuelas, dignas de historias de las Mil y Una Noches, podemos encontrar preciosas madrasas, encantadoras fuentes, museos escondidos y bellos jardines.
Los viajeros que acuden a Marrakech siempre suelen volver. Una sola visita no suele ser suficiente como para empaparse a fondo de la belleza y la historia de esta magnífica ciudad. Conocer el Atlas, la cordillera marroquí; hacer una visita al desierto del Sáhara; acudir a otras preciosas ciudades de Marruecos como Fez o Asilah. Son cosas que quedan siempre pendientes y que son la excusa perfecta para volver una vez más a la mágica Marrakech.



