Madrid, guía para un fin de semana

NOMADEA > MADRID

La Cibeles

Capital del país, cruce de caminos, kilómetro cero. Castiza y moderna, Madrid acoge al visitante con tal intensidad que a veces hay que tomarla en pequeñas dosis. Desde la azotea de edificios como el Círculo de Bellas Artes se podría dominar el escenario casi cinematográfico de esta ciudad con rincones en permanente ebullición como la Plaza de Callao o el Broadway madrileño que es la Gran Vía, emporios gastronómicos como el Mercado de San Miguel, pasando por paseos recoletos como la Plaza de Oriente, con su teatro y el Palacio Real junto a los jardines de Sabatini.

LA PUERTA DEL SOL. Cualquier escapada a Madrid debería comenzar en el mismísimo centro del país: la Puerta del Sol, o simplemente Sol, como es conocida como por los madrileños.

Bajo el famoso reloj (que da las campanadas cada Fin de Año ante miles de personas) se encuentra el punto kilométrico 0, del que parten todas las vías y que es considerado centro geográfico de la Península. La Puerta del Sol es una plaza efervescente desde donde parten varias vías peatonales que llegan a distintos puntos del casco antiguo de la ciudad: la Plaza Mayor, el Madrid de los Austrias o la Gran Vía.

LA PLAZA MAYOR. Comenzaremos dirigiendo nuestros pasos hacia la Plaza Mayor, a lo largo de Plaza Mayor de Madridla calle del mismo nombre. Esta plaza porticada está rodeada de casas con balcones de gran belleza, y a sus puertas llegan varias callejuelas que conforman el Madrid clásico y castizo, ése que reflejaron con tanto acierto las novelas de Pérez Galdós.

Cerca de la Plaza Mayor encontramos puntos de interés como el Mercado de San Miguel, un mercado de abastos recientemente acondicionado para dar lugar a un recinto acristalado, moderno y cool, que se ha convertido en el paraíso de los sibaritas.

Y a dos pasos de allí está La Latina, un barrio castizo perfecto para salir de tapas. En su Cava Baja se concentran algunos de los establecimientos gastronómicos más famosos del país. ¿Quién no ha oído hablar de Casa Lucio?

EL MADRID DE LOS AUSTRIAS. A tiro de piedra nos encontramos con el Madrid más antiguo y señorial, conocido también como el Madrid de los Austrias, dentro del cual se inscribe el barrio de La Latina. La Plaza de Oriente, con el Palacio Real como protagonista absoluto; la Catedral de la Almudena y el Teatro Real (metro Ópera) son algunos de los puntos más famosos y espectaculares de la zona, además de las magníficas vistas del Viaducto, la iglesia de San Francisco el Grande (una de las más bonitas de Madrid) y los jardines de las Vistillas.

Los Jardines de Sabatini, en los alrededores del Palacio Real, son el lugar perfecto para tomarse un descanso y disfrutar de las vistas. Además, en el conjunto del Palacio Real encontramos también el llamado Campo del Moro, un jardín sorprendentemente desconocido para muchos madrileños debido a que a él se accede desde el Paseo Virgen del Puerto (metro Príncipe Pío), lo que lo mantiene alejado de los circuitos turísticos convencionales. Desde la Latina podemos caminar hacia lugares tan castizos y especiales como la Plaza de la Paja, la calle Segovia, la calle Toledo, la Plaza de Puerta Cerrada.

GRAN VÍA. Muy cerca de la Puerta del Sol hay un auténtico laberinto de calles peatonales, plagadas de centros comerciales y tiendas, como la conocida Calle Preciados, que pasa por ser la más cara del país. Al final de esta zona nos damos de bruces con la famosa Gran Vía madrileña, una de las calles con más vida de la capital (tanto de día como de noche) por sus magníficos edificios, sus fachadas comerciales y su constante animación. No en vano se la conoce como el Broadway madrileño, sobre todo porque en ella desembarcan los musicales más famosos y populares del momento.

Schweppes en la Gran VíaLa Gran Vía tiene su epicentro en la Plaza de Callao, cuyo célebre edificio con el luminoso de Schweppes hizo famoso el director de cine Álex de la Iglesia en su película El Día de la Bestia.

Desde Callao tenemos varias opciones para seguir conociendo Madrid. Podemos bajar hacia la Plaza de España, una gran explanada rodeada de edificios emblemáticos, en cuyas inmediaciones se encuentra el Templo de Debod, un auténtico templo del antiguo Egipto, que fue un obsequio de este país.

También podemos adentrarnos en el barrio de Chueca, a espaldas de la Gran Vía, conocido también como el SoHo madrileño y epicentro de la movida gay de la capital. Un barrio repleto de tiendas, restaurantes y ambiente, nunca mejor dicho, que alberga auténticas joyas urbanas como el recién reformado Mercado de San Antón, en el corazón del barrio.

Otra opción es lanzarnos hacia la famosa calle de Alcalá, a dos pasos del Congreso de los Diputados, para llegar hasta la Plaza de Cibeles, el lugar donde el madridismo celebra sus victorias, donde nos recibirá la estatua de la diosa en su carro tirado por leones.

BARRIO DE LAS LETRAS. Puro Madrid esplendoroso y castizo en una de las zonas más atractivas de la ciudad. El Barrio de las Letras se extiende por las callejuelas que van desde la Puerta del Sol al Paseo del Prado, lindando también con la calle Atocha y con la zona de las Cortes.

Cervecería en la Plaza de Santa Ana En esta zona fijaron su residencia algunos de los literatos más destacados del Siglo de Oro español, como Lope de Vega, Quevedo o Góngora. En el número 87 de la calle de Atocha, una de las vías que delimitan el barrio, se encontraba la imprenta de Juan Cuesta, famosa por realizar la edición príncipe de la primera parte de Don Quijote de La Mancha. Es una zona llena de galerías de arte, bibliotecas, bares de moda y locales de ocio. A la caída de la tarde, la Plaza de Santa Ana, epicentro del barrio, es un hervidero de gente que abarrota las terrazas de la zona.

Podemos bajar por la calle de Atocha hasta la Glorieta de Carlos V para visitar el interior de la Estación de Atocha, cuyo espectacular jardín tropical (con un estanque plagado de tortugas) es uno de los secretos mejor guardados de Madrid.

EL RETIRO. Muy cerca de allí se encuentra uno de los edificios más significativos de Madrid: la Puerta de Alcalá, que recibe su nombre por hallarse en el camino que conducía a esta ciudad.

Y junto a la puerta de Alcalá reside el parque más famoso y querido por los madrileños: El Retiro, un gran espacio donde es posible descansar a la sombra de árboles centenarios, admirar su Palacio de Cristal, dar un paseo en barca o contemplar la única estatua del mundo dedicada al diablo: el Ángel Caído. La presencia de títeres, mimos, magos, músicos callejeros y tenderetes de todo tipo convierte a este bellísimo parque en un lugar inimitable.

El Retiro

Y tras relajarnos en El Retiro, ¿qué mejor que acercarnos al vecino Barrio de Salamanca? Calle Serrano, Goya, Velázquez, Lagasca... todas ellas son el núcleo de la famosa milla de oro madrileña, donde se concentra el lujo de la capital: dando una vuelta por el barrio, pasaremos ante los escaparates de las firmas más exclusivas del panorama internacional, joyerías de ensueño, restaurantes y hoteles con todas las estrellas posibles, bares de diseño (mucha atención a Teatriz, en Hermosilla, 15; merece la pena entrar y recorrerlo a fondo), y galerías de arte y museos, como el Arqueológico (Serrano, 13) o la Fundación Juan March (Castelló, 77).

MALASAÑA. No podemos irnos de madrid sin conocer el barrio de Malasaña (también llamado Barrio de las Maravillas), cuyo epicentro es la Plaza del 2 de Mayo. Su fama canalla y bohemia precede a este barrio (aquí se gestó gran parte de la movida madrileña), que al fin y al cabo es eso: un barrio, lleno de comercios de los de toda la vida, ultramarinos, tascas, mercerías, que se mezclan de forma natural con bares de diseño, restaurantes vegetarianos y tiendas de ropa de los diseñadores más alternativos.

MalasañaLos más nostálgicos pueden acercarse hasta la Plaza de Antonio Vega, dedicada a este artista tras su muerte, que está situada en la confluencia de las calles Velarde y Fuencarral con la Corredera Alta de San Pablo, muy cerca del famoso bar Penta, junto al metro de Tribunal. Cerca de allí, está la Calle del Espíritu Santo, donde encontraron sin vida el cuerpo de Enrique Urquijo, cantante de Los Secretos.

Si estamos por la zona, podemos tomar un brunch (que es lo que toca en un sitio tan cool como Malasaña). Para esto, el lugar perfecto es Le Pain Quotidien (Fuencarral, 95), donde podremos reponer fuerzas a base de los panes más diversos, mermeladas ecológicas y zumos naturales.

Si paseamos hasta el final de Fuencarral hacia el norte, llegaremos a la Glorieta de Bilbao, donde está el histórico Café Comercial, que abrió en 1898 y jugó un papel esencial en la Edad de Oro de la cultura del café tertulia en Madrid.

EL RASTRO. El fin de semana puede ser perfecto para una escapada a Madrid, sobre todo por una razón: los domingos por la mañana es día de Rastro. El Rastro madrileño es probablemente el mercado al aire libre más famoso de España, y ocupa varias calles de la castiza zona de Lavapiés y La Latina.

Puestos de ropa (nueva y de segunda mano), artesanía, bisutería, objetos de cuero, curiosidades, antigüedades, películas, muebles, cómics. Todo tipo de chollos por descubrir, que harán las delicias de los amantes de los rastrillos. Y aunque no compremos nada, el placer de recorrer las calles curioseando y deteniéndonos de vez en cuando en las típicas tascas para disfrutar de una caña bien fría (Madrid tiene fama de ser la ciudad donde mejor se tira la cerveza de España), acompañada de una ración de bravas o calamares, es algo que no tiene precio.

PASEO DE LA CASTELLANA. El Paseo de la Castellana es una gran arteria que parte Madrid en dos, y cuyas dimensiones aconsejan conocerla a bordo de cualquier medio de locomoción, en un recorrido que nos llevaría desde la Plaza de Colón hasta la Plaza de Castilla.

Paseo de la CastellanaA lo largo de nuestro safari urbano por una de las principales avenidas de Europa, veremos muchos de los rascacielos que forman el skyline de Madrid: Torre Picasso, las torres KIO, Cuatro Torres Business Area (Torre Caja Madrid, la más alta de España, la Torre Sacyr Vallehermoso, la Torre de Cristal y la Torre Espacio) ... así como otros edificios representativos de la ciudad: los Nuevos Ministerios, la Biblioteca Nacional, el Palacio de Congresos, el Museo Nacional de Ciencias Naturales, el estadio Santiago Bernabéu, el Palacio de Comunicaciones, el Café Gijón, la Casa de América, el edificio de Bolsa, el hotel Ritz...

LA MILLA DEL ARTE. El Paseo del Prado, junto a la estación de Atocha, es el centro absoluto de la cultura madrileña, su famosa milla del arte. La concentración de museos de esta zona es increíble, y la cercanía de unos con otros hace que resulte muy cómodo ponerse al día en cuanto a arte y exposiciones en la capital.

Las MeninasEl Museo del Prado, visita obligada en cualquier viaje a Madrid, es la segunda pinacoteca más importante del mundo (con el permiso del Louvre de París). ¿Has oído hablar de Las Meninas, de la Maja Desnuda o de las Tres Gracias? Pues sí, están en el Museo del Prado.

Muy cerca de se encuentra el Museo Nacional de Arte Reina Sofía, ubicado en un antiguo hospital y dedicado al arte contemporáneo. Recientemente fue renovado con la espectacular ampliación de su parte trasera a cargo del arquitecto Jean Nouvel. El Guernica de Picasso es la obra que más expectación genera.

El Museo Thyssen-Bornemisza también se encuentra en el Paseo del Prado, con una de las colecciones más importantes de arte del siglo XX, y a tiro de piedra se encuentra el CaixaForum Madrid, una institución de entrada gratuita que ofrece exposiciones temporales de vanguardia, en un edificio recuperado recientemente por los arquitectos Herzog & De Meuron.

EL JARDÍN BOTÁNICO. Frente a CaixaForum Madrid, al comienzo del Paseo del Prado, podemos visitar también uno de los rincones más bellos y menos concurridos de la capital: el Jardín Botánico. Todo un reducto de paz y belleza en medio de la vorágine de la urbe, cuyos senderos neoclásicos salpicados de pequeñas fuentes, su enorme variedad de especies autóctonas o llegadas de todas partes del mundo, su magnífico invernadero de plantas tropicales, su colección de bonsáis y sus exposiciones de arte lo convierten en uno de los espacios más especiales (y desconocidos) de la ciudad de Madrid.

MADRID PANORÁMICO. Para finalizar nuestra escapada como merece deberíamos hacer una cosa que no suele salir en lasPirulí desde el Cerro del Tío Pío guías.

Subiremos al Parque del Cerro del Tío Pío, situado entre los barrios de Vallecas y Moratalaz y que es conocido popularmente como el parque de las tetas, debido a la forma de sus montículos.

¿Qué tiene de especial este parque? Pues que desde uno de sus puntos más altos se obtienen las mejores vistas de Madrid.

¿BUSCAS HOTEL BARATO EN MADRID? MIRA AQUÍ
NOMADEA | Ideas para escapadas y viajes de fin de semana desde 2008