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LISBOA EN 24 HORAS | LISBOA EN 48 HORAS | LISBOA EXPRESS

Lejos quedan los tiempos en que en Lisboa sólo se podía comer su famoso bacalhau. Aunque éste sigue siendo su plato más famoso, la capital portuguesa se ha abierto a otros sabores, intentando captar la atención de un público cada vez más joven y cosmopolita.
Un consejo: es costumbre en los restaurantes lisboetas sacar un aperitivo de bienvenida compuesto por pan, quesos, mantequilla, olivas, paté... debemos ser conscientes de que no es gratis. Muchas veces nos preguntarán si lo queremos pero no siempre será así. Cuidado.
1. NUESTROS FAVORITOS
Cervejaria Trindade (Rua Nova da Trindade, 20C). En pleno Barrio Alto, a dos pasos de Chiado, la Cervercería Trindade es uno de los clásicos en Lisboa. Ubicada en un antiguo convento, este sitio puede ser ideal para probar alguno de los platos típicos del país, como el bacalao à brás o el bistec a la portuguesa. Sagres, la mayor empresa de cerveza del país, prueba sus nuevos productos en esta cervecería: si la respuesta de los clientes es positiva, siguen adelante con el proyecto. Así que nada mejor que acompañar nuestra comida allí con una Sagres Bohemia. Magnífica relación calidad-precio. En temporada alta hay que hacer cola para entrar.
Ribadouro (Avenida da Liberdade, 155). En una de las principales avenidas de la ciuda, cerca de la Plaza del Marqués de Pombal y junto a la Embajada de España, se encuentra una de las mejores marisquerías por calidad y precio de Lisboa. En la capital portuguesa es muy común el concepto de cervecería donde se come marisco y pescado, y el restaurante Ribadouro es uno de los mejores sitios para eso. Ojo, no es barato, que nadie espere comer percebes y langostinos a precio de Whopper, pero la relación calidad-precio es excelente.
Bica do Sapato (Av. Infante Dom Henrique, Armazém B., Cais da Pedra). Ubicado en un antiguo almacén a orillas del Tajo, continúa fiel a su oferta desde que hace unos años fuera considerado el restaurante más vanguardista de Lisboa. Tremendamente cool tanto en su decoración como en sus platos. En el local cuentan con un Sushi Bar.
Chapitô (Rua da Costa do Castelo 1-7). En el barrio de Alfama se encuentra uno de los locales con más encanto de Lisboa. En plena subida (o bajada, según se mire) al Castillo de San Jorge nos encontramos con este sitio bohemio y cosmopolita regentador por una asociación cultural, que cuenta con las que, probablemente, son las mejores vistas de Lisboa. En ocasiones hay música en directo. Su restaurante se llama Restô, y dan comida durante todo el día, algo que se agradece cuando uno es un turista perdido. Su carta no contiene grandes sorpresas pero se está tan a gusto allí que daría igual comer piedras. Ideal para una noche romántica.
Lisboa à Noite (Rua das Gáveas, 69). Uno de los sitios preferidos por los lisboetas. En el Barrio Alto. Local muy chic cuya carta está basada en especialidades portuguesas y cocina mediterránea. Sirvan como ejemplo las gambas tigre flambeadas con risotto de langosta o su ternera de Barroso con flor de sal. Imprescindible reservar. Si queremos probar el famoso bacalao à brás éste puede ser el sitio perfecto.
2. LOS CLÁSICOS
Espaço Lisboa (Rua da Cozinha Económica, 16-28). A este peculiar restaurante instalado en una fábrica de los 50 sólo se le puede describir como un museo gastronómico. Su decoración nos lleva a la antigua Lisboa y podríamos pasar horas dando vueltas por allí antes de recordar que estamos en un restaurante. Por cierto, su carta es más que interesante. Imprescidible si bacalao y el cabrito asado en horno de leña.
Café Restaurante Martinho da Arcada (Praça do Comércio, 3). Inaugurado en 1782, éste es uno de los restaurantes más famosos de la ciudad, entre otras cosas por las horas y horas que pasaba allí Fernando Pessoa. Su aspecto decadente nos devuelve esa imagen de Lisboa que poco a poco está siendo desterrada por las nuevas generaciones. Su carta es clásica, basada en buena materia prima de la tierra: bacalao, calamares, pescados, arroces...
Clara Jardim Restaurante (Campo Mártires da Pátria, 49). Debido a su situación, este restaurante valdría la pena aunque se comiera mal, que no es el caso. Jardín situado en una de las colinas de Lisboa, donde la alta cocina y el glamour se dan la mano para que nuestro paso por este local se convierta en una jornada inolvidable.
Casa da comida (Travessa das Amoreiras, 1). Si lo que queremos es porbar la comida tradicional, ésta es una dirección imprescindible. Situado en un edificio de la época pombalina junto al Jardim das Amoreiras, este local hace las delicias de los lisboetas desde hace décadas. No hay que perderse su espectacular patio interior. Son especialistas en pescados, con el bacalao y el lenguado como estrellas de su carta.
3. ALTA COCINA
Eleven (Avda. Marquês da Fronteira, en los jardines de Amalia Rodrigues). Aunque dicen que su especialidad es la cocina mediterránea, lo cierto es que esa etiqueta se le queda corta. El Eleven es mucho más, la referencia indiscutible en la Lisboa gastronómica. En su carta encontraremos platos como el gazpacho con ravioli de queso fresco, carpaccio de langostino con plátanos y oporto dulce, bacalao confitado y escalfado en bullabesa.... además, desde el Eleven tendremos unas vistas (sobre todo de noche) privilegiadas de Lisboa. Se rumorea que uno de sus socios es el actor John Malkovich, ahí queda eso.
Tavares (Rua de Misericórdia, 35). Fundado en 1784, Tavares es probablemente el restaurante más famoso de Lisboa, un reducto de la historia de la ciudad situado en pleno barrio de Chiado. A pesar de su fama mundial, no fue hasta el año 2009 cuando consiguió su primera estrella Michelín. Una cocina rigurosa, creativa y sorprendente, con propuestas tan notables como su cubismo de carne de cerdo o la paloma asada con Ferrero Rocher.
4. RESTAURANTES DE MODA
Alma (Marqués de Abrantes, 92-94). Uno de los restaurantes más románticos e íntimos de la ciudad donde se elabora una cocina de vanguardia. Sólo abre para cenar. En su carta podemos encontrar (cómo no) ingredientes como las sardinas y el bacalao.
100 Maneiras (Rua do Texeira, 35). El chef de este restaurante hace personalmente la compra cada mañana en el Mercado da Ribeira, lo que da idea de la calidad de la materia prima con la que trabajan. La elección más acertada es probar su menú degustación, con una excepcional relación calidad precio.
Kais (Cais da Viscondessa, Rua da Cintura). Este local sigue marcando la pauta gastronómica de lo que se lleva en Lisboa. También ubicado en una fábrica a orillas del Tajo, con techos altísimos y una decoración sofisticada, es el lugar donde la gente guapa viene a dejarse ver. Pero que esto no nos confunda: su cocina es magnífica. Hay que probar sus ostras sobre algas o su langosta con risotto de champagne.
Sofisticato (Rua São João da Mata, 27). Una de esas pequeñas joyas que esconde Lisboa. Decorado en tonos neutros, con paredes de piedra, éste sería el lugar elegido por las protagonistas de Sexo en Nueva York si éstas vivieran en la capital de Portugal. Deliciosa cocina tradicional con especial atención a las recetas italianas.
Babá Ratón (Avda. da Liberdade, 180. Loja F. Edificio Tivoli Forum). Su estilo podría definirse como fun cooking, lo que vendría a ser creatividad irreverente. Decoración moderna, colorista, y una carta donde podemos encontrar sugerencias tan originales como bien presentadas.
Cop'3 (Largo Vitorino Damásio, 3). Restaurante de diseño muy cuidado, en consonancia con el Santos Distrcit Design, el barrio de moda en Lisboa. Presumen de servir el mejor caldo verde del mundo. El caldo verde es el plato nacional por antonomasia, una sopa de col y patata. Delicioso.
Alcântara Café (Rua Maria Luisa Holstein, 15). Uno de los pioneros en apostar por la nouvelle cuisine en Lisboa. Como anécdota cabe decir que es el restaurante favorito de Pedro Almodóvar, que según sus propietarios siempre ha tenido la intención de rodar allí alguna escena de sus películas. Su carta podría definirse como alta cocina creativa.
Pap'Açorda (Rua Atalaya, 57). Que uno de sus propietarios sea John Malkovich ha servido para que este restaurante sea uno de los más famosos de Lisboa. Su agradable ambiente y la simpatía de sus camareros ha servido para que sus açordas (una especie de gachas con marisco) sean populares en toda la ciudad. Muy cosmopolita. Un consejo: a los postres, hay que probar su excelente mousse de chocolate.
Olivier Restaurante (Rua do Alecrim, 23). Este es otro de los locales donde se concentran las celebrities locales y visitantes. Es normal que si visitamos el Olivier, nuestros compañeros de mesa sean Figo o Giselle Bündchen. En su carta podemos hallar creaciones como el risotto negro de bacalao fresco o el secreto de Kobe con wasabi y lima. Además está en Chiado, ¿se puede pedir más?





