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Son muchos los amantes del motor que sueñan con escaparse al lugar donde se crea la materia de sus sueños. Y ese lugar tiene un nombre: Valle de los Motores.
En plena llanura padana, en la región italiana de Emilia Romana, y en un radio de menos de 50 kilómetros cuadrados se encuentra la mayor concentración de factorías de coches de lujo del mundo. Es el llamado Valle de los Motores, un espacio a medio camino entre el mito y la tecnología, escapada obligada para los apasionados de los coches míticos, esos cuyas marcas se identifican con el diseño, el lujo y la velocidad: Ferrari, Maserati, Lamborghini, Zonda.
Para comenzar nuestra escapada partiremos de Módena, epicentro de este peculiar valle. En la periferia de esta ciudad se encuentra la fábrica Maserati, otrora en las inmediaciones del centro histórico. Su elevada torre decorada con el tridente (emblema inspirado en la estatua de Neptuno que adorna la Plaza Mayor de la vecina Bolonia) es la referencia más visible de la ciudad, superando en altura a la torre del campanario, la famosa Ghirlandina de la catedral. Maserati tiene sus orígenes, como no podía ser de otra forma, en la F1. Actualmente es una de las marcas más codiciadas por los amantes de los deportivos de lujo.
A 20 kilómetros de esta población se encuentra Maranello, cuartel general de la escudería Ferrari. Allí todo nos recuerda al Cavallino Rampante. La vida en Maranello gira alrededor de la Galería Ferrari y sus acontecimientos: museo, galería y auditorio, en cuya pantalla gigante se proyecta en directo cada Gran Premio de Formula 1. La mitomanía con Ferrari ha llegado tan lejos que en 2008 se inaguró un complejo hotelero llamado Maranello Village, una pequeña ciudad donde hacer amigos del mundo del motor. Dispone de apartamentos para hasta 6 personas y un restaurante decorado con toda la parafernalia de la marca italiana.
Entre Módena y Bolonia, en una pequeña localidad llamada Sant'Agata Bolognese, se encuentra la factoría (y museo) Lamborghini. La marca del toro surgió a raíz de una creciente enemistad entre Ferrucio Laborghini y Enzo Ferrari. El primero se propuso crear un automóvil con más temperamento que el todopoderoso Ferrari. Y para muchos lo consiguió. Sus modelos siempre son bautizados con un nombre de toro: Diablo, Gallardo, Islero.
La última incorporación al Valle de los Motores ha sido la de Pagani-Zonda (San Cesario sul Panaro, Módena), que fabrica probablemente los coches más caros del mundo. El proceso de producción de Zonda es completamente artesanal, de ahí que sólo salgan 15 coches al año de su fábrica, y cualquier detalle del coche pueda ser personalizado a petición del cliente. Visitar su fábrica es como entrar en el ambiente del estudio de un artista del Renacimiento. La visita a la fábrica es gratuita.
Cerca de allí, en Borgo Panigale, una localidad a las afueras de Bolonia se encuentra la fábrica de la que para muchos es la mejor moto del mundo: Ducati. Como no podía ser de otra forma también dispone de museo que puede visitarse concertando una cita previa en la web de la marca
En nuestra escapada al Valle de los Motores deberemos viajar hasta Bolonia (tiene aeropuerto internacional) y bien dormir allí o en Módena. En Bolonia merece la pena acercarse hasta el Hotel Metropolitan, toda una delicia de decoración minimalista y toques orientales.
Si nos decidimos por Módena una magnífica opción podría ser el Hotel Estense: céntrico, tranquilo y con un encantador restaurante típico. Y si te quedas por allí, te decimos dónde comer en Bolonia.



