La Palma, la isla más alta del mundo

NOMADEA > ISLAS > ...

Observatorio en La Palma

Le llaman la isla bonita pero también podrían bautizarla como la isla joven. Y es que en La Palma, la más verde de las Islas Canarias, reina el Teneguía, el último de una serie de volcanes que decoran la llamada Cumbre Vieja, al sur de la isla. Y el único que puede presumir de ser el último volcán español activo.

Muchos tendrán aún en la memoria aquel octubre de 1971 cuando el cráter empezó a escupir humo y ceniza. Y ríos de lava que se solidificaron ganando terreno al mar, dando forma a la que llaman la tierra más joven de España. Han pasado más de treinta años pero la contemplación del ahora dormido pero imprevisible Teneguía sigue siendo hermosa.

El olor a azufre aún flota en el ambiente. El Teneguía es sólo uno más de los atractivos de La Palma a la que también podrían haber llamado la isla oscura. Y no porque los habitantes de La Palma tengan menos horas de sol. La culpa de la escasa iluminación es del observatorio astrológico, ubicado en la cima del Roque de los Muchachos y donde se concentran la batería de telescopios más importante del Hemisferio Norte, y es que la isla está catalogada como una de más altas del mundo en relación con su superficie. Por eso, La Palma entera cuenta con una de las normativas de iluminación más restrictivas del continente, para propiciar la actividad de sus potentes radiotelescopios. La Palma Ese cielo negro donde las estrellas brillan con una intensidad sin rival es otro de los encantos del lugar.

Para llegar al observatorio del Roque de los Muchachos (el observatorio abre al público dos días en verano en los que hay jornada de puertas abiertas) hay que tomar una carretera que parte de Santa Cruz. El recorrido es de unos 40 kilómetros y discurre por una vía empinada y sinuosa. Una vez en la cima, en el punto más alto de la Caldera de Taburiente, asoma un mirador espectacular tanto si dirigimos la vista al cielo como al suelo.

La Palma también podría ser llamada la isla verde. La razón de este tercer pseudónimo posible la tiene su superlativa riqueza natural. Por eso, todo el territorio insular está protegido como Reserva Mundial de la Biosfera. Prueba de ello es el imponente Parque Nacional de la Caldera de Taburiente, un paraíso natural donde los amantes del turismo activo serán felices. Una esponja de paredes verticales que atrapa la humedad de las nubes y por la que discurren más de ciento cincuenta manantiales y senderos.

Si tienes pensando hacer una escapada a la La Palma, lo mejor es alquilar un coche que permita libertad de movimientos por la isla. Las distancias son cortas y hay muchos puntos y miradores adonde es mejor llegar por cuenta propia. Si quieres disfrutar del espectacular cielo de La Palma, puedes dirigirte de noche a miradores naturales como el Refugio del Pilar (El Paso) o San Bartolomé (La Galga, Puntallana).

¿BUSCAS HOTEL BARATO EN LA PALMA? MIRA AQUÍ
NOMADEA | Ideas para escapadas y viajes de fin de semana desde 2008