Granada, tapas y Alhambra

Turistas en el mirador de San Nicol疽, con la Alhambra al fondo

Granada, una de las ciudades con m疽 encanto del mundo, cuenta con una mezcla perfecta de arte y gastronoma.

Situada a los pies de Sierra Nevada, Granada goza de unos de los mayores patrimonios culturales del país. Además de la mundialmente conocida Alhambra y el barrio del Albaicín (designados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO) la ciudad cuenta con una catedral renacentista iniciada en el siglo XVI y otros muchos monumentos que salpican la ciudad en cada uno de sus rincones.

Además esta ciudad es famosa por ser la meca del tapeo: con cada consumición los bares ofrecen de forma gratuita una muestra de su cocina, que puede ir desde un montadito a una tapa pasando por una ración.

Por eso es fundamental saber cuáles son los mejores bares de tapas de Granada. Por si faltaba algo, Granada también es una ciudad universitaria, lo que la convierte en un lugar siempre despierto y efervescente. Así que si estás planeando una escapada, toma nota de lo que puedes ver y hacer.

La Alhambra y el Generalife

Según el dicho popular: 'no hay pena más grande que la de ser ciego en Granada'. Y añadimos: es un auténtico pecado estar en Granada y no visitar la Alhambra, uno de los monumentos más famosos del mundo y el más visitado de España.

Este complejo palaciego que alojaba al monarca y a la corte del Reino nazarí de Granada está repleto de rincones con encanto: el imponente Palacio de Carlos V, la Alcazaba con sus torres y su Plaza de Armas, el Partal, destinado a la servidumbre, la Torre de los Siete Suelos por donde Boabdil abandonó el palacio para siempre, el reconvertido Convento de San Francisco y, sobre todo, los Palacios Nazaríes, auténtica joya de la Alhambra.

Los palacios nazaríes son un conjunto formado por el Mexuar, el Palacio de Comares y el Palacio de los Leones, que albergan muchas de las estancias más famosas del complejo, como el Cuarto Dorado, el Salón de los Embajadores, cuyo techo es una de las mejores representaciones del Universo realizadas en la Edad Media, el Patio de los Leones, con su famosa fuente compuesta por 12 leones que representan los signos del Zodíaco, o el Patio de los Arrayanes, con su alberca rodeada de mirtos.

Aunque el Generalife es parte del complejo monumental de la Alhambra, conviene resaltarlo aparte debido a su belleza y majestuosidad. Se trata de la casa de recreo de los sultanes de Granada, rodeada de huertos, fuentes y jardines. La visita al Generalife puede llevarnos una hora tranquilamente, y es conveniente que la programemos en función de la hora que tenemos asignada en nuestros tickets para visitar las otras partes de la Alhambra, como los Palacios Nazaríes.

Los amantes de la literatura no pueden perderse Cuentos de la Alhambra, de Washington Irving. El escritor neoyorquino, que tuvo el privilegio de vivir en la Alhambra, recogió los cuentos y leyendas que giran en torno al monumento y su pasado árabe. Igual que sucedió con Hemingway y Pamplona, el libro de Irving ayudó a que la Alhambra se popularizara y su fama traspasara fronteras.

Laberinto con premio

Para muchos el Albaicín (también conocido como Albaycín), es el barrio con más encanto de Granada.

Desde la Carrera del Darro, que discurre junto al río del mismo nombre, una multitud de callejuelas ascendentes nos llevarán hasta el corazón del Albaicín, entre el blanco de las fachadas y el olor a jazmín. El paseo hasta la parte alta del barrio puede cansarnos si no estamos acostumbrados al ejercicio físico. Por eso no está de más parar a reponer fuerzas en alguna tetería (como las de la calle Calderería Nueva), donde podremos degustar un té con pastelillos árabes.

El camino hacia el corazón del Albaicín no tiene pérdida: siempre hacia arriba. Una de las rutas más populares para llegar es seguir la Calle de San Juan de los Reyes hasta la Cuesta del Chapiz, donde encontraremos uno de los pocos cármenes públicos de Granada (un carmen es una quinta o finca que cuenta con jardín): el Carmen de la Victoria, perteneciente a la Universidad de Granada.

El esfuerzo para alcanzar la cumbre del barrio tiene premio con nombre propio: el Mirador de San Nicolás, desde donde tendremos las mejores vistas de la ciudad y, cómo no, de la Alhambra. El mirador se encuentra en una pequeña plaza donde también se encuentra la Iglesia de San Nicolás. Lo ideal es llegar allí poco antes del ocaso, porque la puesta de sol es de las más bellas que pueden contemplarse en el mundo, con Sierra Nevada y la Vega de Granada al fondo.

Un secreto: a unos metros del Mirador de San Nicolás, en la misma plaza, se encuentra una Mezquita construida en el año 2003 que, desde su encantador jardín, nos ofrece una visión inmejorable (y menos concurrida) de la Alhambra.

Puede ser buena idea quedarnos a cenar en alguno de los Cármenes de la zona que tienen vistas a la Alhambra. Hay varios: el restaurante Las Estrellas de San Nicolás, el Mirador de Morayma, o Las Tomasas.

Sacromonte, el barrio gitano

El Sacromonte es uno de los barrios con más sabor y tradición de Granada, famoso por sus zambras (fiestas gitanas donde el cante y el baile se alarga hasta altas horas de la madrugada), por sus casas-cueva (las más famosas son las de Manolo Amaya y la de María la Canastera), sus edificios de adobe blanco, sus callejuelas... y sus espectaculares vistas de la Alhambra.

Por el Sacromonte deambula una curiosa mezcla de gitanos, hippies y turistas, que conviven en armonía. Alguna de las visitas obligadas en este barrio son La Abadía del Sacromonte (donde se guarda uno de los primeros planos de Granada) o el Museo de Chorrohumo (cuyo nombre proviene de un rey gitano), una cueva que podremos visitar para ver por nosotros mismos cómo es una auténtica cueva-vivienda del Sacromonte. Su propietaria cobra la voluntad a quien decida visitar este curioso museo. Para reponer fuerzas y probar la famosa tortilla del Sacromonte nada mejor que un clásico del barrio: Casa Juanillo.

El Sacromonte es una de las barriadas que componen el distrito del Albaicín, así que la forma más comoda de llegar es a pie. Esta parte de Granada se lleva mal con los vehículos. El mejor acceso es por el Camino del Sacromonte, que se inicia en el Peso de la Harina, situado en la mitad de la Cuesta del Chapiz.

Con novedad en la plaza

Cualquier recorrido por el centro de Granada debería comenzar por la Plaza Nueva, la más populosa de la ciudad, que acoge la Real Chancillería (actual Tribunal Superior de Justicia de Andalucía), con una fachada que quita el hipo. En la parte posterior de este edificio se agolpan algunas de las callejuelas con más encanto de la ciudad en torno a las cuestas de Calderería Vieja y Calderería Nueva, el mejor lugar para tomar un buen té a la menta o fumar en pipa de agua.

En uno de los extremos de la plaza, donde empieza la Carrera del Darro, se encuentra la Iglesia de San Gil y Santa Ana, uno de los templos con más encanto de la ciudad. Allí contrajo matrimonio Mariana Pineda, granadina ilustres, que poco después sería detenida y ejecutada.

No podemos dejar de pasear por la Avenida de los Reyes Católicos, donde cruzaremos la Gran Vía de Colón, una de las principales arterias comerciales de la ciudad. Allí se encuentra el Palacio de la Madraza, antigua escuela coránica reconvertida en sala de exposición. Frente al palacio, se abre un dédalo de estrechas callejuelas donde se agolpan numerosas tiendas: se trata de la Alcaicería y el Zacatín, el zoco de la ciudad y lugar idóneo para comprar souvenirs y productos de artesanía granadina. Cuidado con las gitanas que pululan por la zona vendiendo romero, pueden ser muy insistentes.

Donde yacen los Reyes

La imponente Catedral de Granada, el más importante templo de la ciudad, es también la obra maestra de Diego de Siloé, el gran arquitecto del Renacimiento en Andalucía. Fue creada a partir de los restos de la Gran Mezquita Nazarí, cambiando los planos iniciales que la hubieran convertido en catedral gótica. Más tarde vino la fachada barroca. Lo que la convierte en un templo de lo más curioso arquitectónicamente hablando.

Los poderosos pilares de la catedral sostienen bóvedas situadas a más de 60 metros de altura, que dotan al templo de una gran luminosidad blanca y dorada. En la capilla mayor podemos encontrar un prodigioso retablo circular, creado por el mismo Diego de Siloé, que se adapta a la cúpula. Destacan también la capilla dedicada a Santiago y la de las Angustias.

Mención aparte merece la Capilla Real, a la que se accede desde el interior de la catedral, a través de una prodigiosa rejería plateresca. Allí encontraremos el sepulcro de los Reyes Católicos, junto al de su hija Juana y Felipe el Hermoso. Por una pequeña escalera de piedra se accede a la cripta donde se encuentran los restos de Isabel y Fernando, los Reyes Católicos, junto a los del príncipe Miguel, su primogénito.

Bib-Rambla, la plaza viva

Ya fuera del conjunto catedralicio, al final de la Alcaicería, se encuentra la plaza más viva y con más encanto del centro de la ciudad: Bib-Rambla (también conocida como de Bibarrambla), que significa puerta del río.

Presidida por la Fuente de los Gigantes, los puestos de flores llenan de color esta plaza rectangular, en cuyos alrededores podemos encontrar alguno de los mejores bares de tapas de Granada.

Las calles aledañas están repletas de comercios donde los amantes del shopping se encontrarán en su salsa. Por la calle Mesones podemos acercarnos hasta la Plaza de la Universidad, presidida por la Colegiata de los Santos Justo y Pastor, cuya cúpula es más que destacable. Y a tiro de piedra se encuentra la Basílica de San Juan de Dios, que forma parte del conjunto del hospital del mismo nombre.

Mención aparte merece el Monasterio de San Jerónimo, con su claustro dorado de su iglesia y su patio poblado de naranjos, donde podremos disfrutar de un oasis de silencio. Al monasterio se llega desde la Catedral atravesando la calle de San Jerónimo. Además, en la tienda del monasterio podremos comprar productos artesanos hechos por las monjas que en él habitan.

Si las fuerzas acompañan podemos prolongar el paseo para recreamos en las maravillas que alberga Granada: la calle de la Duquesa, la plaza de la Trinidad, la de la Alhóndiga, la de Recogidas o la de Plaza de Isabel la Católica, presidida por un monumento que representa a la reina con Cristóbal Colón, obra del escultor Mariano Benlliure.

Cuando el ro suena

No podemos irnos de Granada sin concoer una de la las calles más célebres de la ciudad: la Carrera del Darro, que discurre junto al río que le da nombre.

Esta es la zona de la ciudad que mejor refleja la estética de la Granada muslumana. Siguiendo el curso del Darro (su nombre proviene de dauro, pues se cree que antiguamente había oro en su lecho), la calle se estrecha a medida que se de la Plaza Nueva hasta convertirse en una callejuela Junto al cauce del ro Darro se obtiene una de las mejores panor疥icas de la Alhambraencajonada entre el cauce del río y las laderas que descienden desde la Alhambra y las calles que suben al Albaicín y al Sacromonte. Caminar por esta calle, entre antiguas casonas históricas como El Bañuelo (antiguos baños árabes) o la Casa de Castril (sede del Museo Arqueológico), es como viajar al pasado sin necesidad de un DeLorean.

Una de las calles más famosas de esta zona es el llamado Paseo de los Tristes (el nombre oficial es Paseo de Padre Manjón) pues por allí pasaban los cortejos fúnebres camino del cementerio.  A pesar de su nombre es una de las zonas más animadas de la ciudad. Cuenta con un mirador con una panorámica impresionante de la Alhambra.

Monasterio de la Cartuja

Después de la Catedral, el Monasterio de la Cartuja es sin duda la más imponente construcción religiosa de Granada, un auténtico prodigio arquitectónico, escultórico y pictórico construído en su origen en los arrabales de la ciudad, pero que hoy (tras la expansión urbanística) se halla plenamente integrada en ella.

El monasterio fue fundado por orden de don Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán, sobre un antiguo carmen árabe llamado Aynadamar, que significa Fuente de las Lágrimas.

La comunidad cartuja que lo habitaba fue expulsada en 1835 tras la desamortizacin de Mendiz畸al; en 1842 sufrió un devastador incendio que destruyó el claustro, las celdas y parte de la casa prioral, aunque todos han sido reconstruídos de nuevo.

Verde que te quiero verde

Los aficionados a la poesía no pueden dejar de visitar lo que en tiempos fue la huerta elegida por la familia García Lorca para escapar de los rigores del verano. En este lugar, que en su origen estaba fuera del casco urbano, es donde se sitúa la casa en la que Federico García Lorca creó alguna de sus obras maestras, como Yerma o Bodas de sangre, y donde vivió los funestos días del verano de 1936 previos a su detención y asesinato.

En 1985 la Huerta de San Vicente, incluyendo sus casi dos hectáreas de tierra, las dos casas anexas y el mobiliario original que había podido conservarse, pasó a ser propiedad del Ayuntamiento de Granada. En 1995 se abrió al público como Casa-Museo, donde se han recreado las diferentes estancias basándose en las fotografías que se realizaron durante el período en que allí vivieron los García Lorca.

La Huerta de San Vicente se encuentra en el sureste de Granada, ubicada en el interior del Parque Federico García Lorca (Virgen Blanca, s/n), entre la autovía de circunvalación y la calle Arabial. De fácil acceso, se encuentra a diez minutos a pie desde el centro de la ciudad. También se puede acceder en coche desde la autovía de circunvalación por la entrada Centro/Recogidas.

Las mejores tapas de Granada

Granada es una ciudad famosa por sus tapas. En cualquier bar, al pedir la consumicin te sirven gratis una racin. As que aqu va una lista con los mejores bares de tapas de la ciudad.

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Granada respira gastronoma por los cuatro costados. Su mtico tapeo es popular en medio planeta. Adem疽, hay unos cuantos bares y restaurantes que merecen ser visitados.

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