Posts Tagged ‘Islas de Arán’
Escapada a las Islas de Arán (Irlanda)

Las Islas de Arán son un pequeño archipiélago (formado por tres islas) situado en la bahía de Galway, al oeste del país. Inishmore es la mayor de las islas, y la más turística, la mediana se llama Inishmaan y la menor, situada al este Inisheer.
Este archipiélago es una visita habitual para aquellos que se animan a dejar Dublín por unos días y explorar el resto de Irlanda. Las Islas de Arán son famosas por varias cosas, en primer lugar por su naturaleza salvaje, donde los vientos del mar de Arán barren sin piedad la superficie de la isla. Además, en allí encontraremos algunos de los paisajes más bellos de Irlanda, con acantilados que quitan el hipo y ruinas de fortalezas, castillos, planas de arena blanca, cementerios celtas… Y por si fuera poco se considera que la lana elaborada en las islas es la mejor del país, por lo que podremos comprar allí prendas de gran calidad manufacturadas con este material.
Lo primero que debemos tener en cuenta es que estamos hablando de islas, así que para llegar a ellas deberemos tomar un ferry. Si venimos desde Galway (la opción habitual) deberemos tomar la carretera de Rosshill, hacia el oeste. Iremos bordeando la costa hasta llegar a Rossaveal, donde tomaremos el barco que nos llevará a las Islas de Arán. El trayecto en coche dura unos cuarenta minutos.
Deberemos comprar el ticket antes de llegar al ferry: podemos hacerlo en muchos lugares de Galway (oficinas turísticas, hoteles, albergues) en incluso en el mismo embarcadero. El paseo por mar hasta las islas dura una media hora.
Una vez en tierra firme debemos tener presente una cosa: el tiempo pasa volando allí, así que debemos tener presente que el último ferry de vuelta sale a las cinco de la tarde. Con esta premisa, deberemos elegir cómo queremos hacer nuestro recorrido. Hay varias opciones. Nada más bajar del barco veremos todas las alternativas: puestos de bicicletas (alquilarla cuesta 10€ por persona), algunos minibuses que hacen un recorrido por los principales puntos turísticos de la isla o coches de caballos para una excursión diferente. Otra opción es recorrer la isla a pie, aunque es poco recomendable dada la cantidad de cosas que ver y el poco tiempo para hacerlo. Nuestra recomendación es la bicicleta, nos da la independencia y el ritmo necesario para poder ver Inishmore de arriba a abajo antes de que se vaya el ferry.
Un buen consejo es tomar un buen desayuno irlandés (salchichas, huevos, pudding, bacon…), antes de comenzar nuestro recorrido, en alguno de los restaurantes que hay en el puerto. Nos harán falta calorías durante nuestra visita, sobre todo si vamos en invierno.
Nos ponemos en marcha. La primera parada será el faro, situado en la parte más alta de la isla, por lo que tendremos las mejores vistas posibles. Sólo los más valientes llegarán hasta el faro a lomos de su bicicleta, la pendiente hasta allí es de las más escarpadas que encontraremos en nuestro recorrido.
Nuestro paseo seguirá mientras dejamos atrás casas, establos, playas y pequeños cementerios celtas. La siguiente parada es probablemente la más espectacular: Dun Aonghasa, la fortaleza Celta más espectacular de Europa. Deberemos llegar hasta el parking donde dejaremos la bici y pagaremos una pequeña cantidad para entrar al recinto. A un cuarto de hora a pie nos encontraremos con la fortaleza construída alrededor de los acantilados más impresionantes de la isla. Allí podemos estar horas y horas contemplando el mar, mientras la brisa acaricia las piedras milenarias que nos rodean.
Tras dejar la fortaleza celta, visitaremos The Worm Hole, una piscina natural de forma rectangular. Está cerca de Dun Aonghasa.
Al otro lado de la isla están Las Siete Iglesias, que en realidad son los restos de dos pequeños templos, Teampall Brecan y Teampall an Phoill.
Uno de los atractivos que no podemos dejar de visitar es la colonia de focas de las Islas de Arán, en el camino de vuelta al puerto desde las siete iglesias. Con la marea baja, las focas son perfectamente visibles. Así que este es el lugar perfecto para un picnic mientras esperamos que los animales hagan acto de presencia.
Cerca del puerto tenemos The Black Fort (Dun Duchathair), unas impresionantes ruinas al filo de los acantilados de la zona sur de la isla, muy cerca de la iglesia de Saint Bernan (Teampall Bheanain), dedicada a un santo contemporáneo de San Patricio, y que tiene el honor de ser la más pequeña del mundo.
Tras tantos planes se nos ha hecho la hora de volver a devolver la bici y tomar el ferry de vuelta. Antes de dejar la isla, podemos reponer fuerzas en alguno de los restaurantes o incluso comprar algo en el pequeño supermercado SPAR que hay junto al puerto. También allí cerca se encuentra el Aran Sweater Market, donde podremos echar un vistazo a los famoso jerseys de lana de Arán. Los fabricados a mano son bastante caros, lo advertimos de antemano.
Las Islas de Arán son un destino perfecto para una escapada de un día en nuestro viaje por Irlanda, el lugar donde descubriremos cómo era la vida en gran parte del país hace muchos años, cuando sus habitantes vivían de la pesca, la ganadería y la agricultura desafiando el difícil clima irlandés.