Escapadas Románticas: Peratallada (Girona)

23 de Febrero de 2010 Comments Off Posted in Románticas

Peratallada

A 35 kilómetros de Girona, junto a la Costa Brava,  nos encontramos con una de esas localidades mágicas: Peratallada, declarada conjunto histórico artístico, es uno de los puntos con más encanto del Ampurdán, donde podemos sumergirnos en la época medieval con sólo dar un paseo.

Calles empedradas, grandes pórticos, callejuelas estrechas que dan a una Plaza Mayor con soportales donde se cuece la vida de esta minúscula localidad. Porque Peratallada es muy pequeña, en 10 minutos habremos atravesado el pueblo de cabo a rabo. Pero su encanto es tal que podremos estar horas dando vueltas, visitando su castillo fortificado, el foso que circunda la población, la pequeña iglesia de San Esteban que se encuentra a las afueras… incluso el cementerio aledaño, que no es mayor que un patio interior, tiene un tremendo encanto.

Peratallada es ideal para una escapada romántica. Nos alojaremos en uno de sus deliciosos hostales y nos perderemos por las callejas, abrigados por las fachadas de piedra y por el humo de las chimeneas. Aunque parezca que hemos viajado en el tiempo, seguimos en Girona, donde se come de lujo, y Peratallada no es una excepción: en la población hay unos cuantos restaurantes que son el sueño de cualquier pareja: locales bohemios, iluminados a la luz de las velas, cuidando hasta el último detalle de su decoración que está a caballo entre lo hippie y lo rural…

Por todo ello, Peratallada es el lugar perfecto para desconectar durante un día. Si se nos queda corto el viaje, siempre podemos hacer una excursión a las poblaciones cercanas, como Pals, Besalú o Banyoles, que no le andan a la zaga a esta preciosa localidad. O dormir en la vecina Girona y acercarnos para pasar la jornada.

Para dormir en Peratallada disponemos de varios hostales. Pero ojo, que nadie piense que se trata de establecimientos al uso: los hostales de esta localidad medieval están ubicados en casas centenarias, con una decoración que nada tiene que envidiar a los famosos hoteles boutique. Si nos alojamos en El Cau del Papibou, el acierto es seguro. A la atención amabilísima de sus propietarios debemos sumar el restaurante que alberga el hostal. Y por la mañana nos obsequian con un magnífico desayuno a base de productos de la zona. Otra opción muy recomendable es el Hostal Blau.

Para comer, nada mejor que callejear por la localidad buscando el restaurante que más se adapte a nuestros gustos. Si bien en la Plaza Mayor se concentra gran parte de la oferta gastronómica, hay perlas desperdigadas por Peratallada que merecen ser descubiertas. ¿La gastronomía? Pues la típica de la zona, rica en embutidos y carnes.

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Fin de semana en Cádiz

22 de Febrero de 2010 Comments Off Posted in Fin de semana

Cádiz

Cádiz es una de las ciudades más luminosas del país, tanto si hablamos de sus monumentos como si lo hacemos de sus gentes. Hablar de Cádiz es hablar de mar, de carnaval, de pescaíto, de sus callejas y plazas con encanto… es el lugar perfecto para una escapada romántica o de fin de semana.

Lo mejor en una ciudad como Cádiz es dejarnos llevar y descubrir poco a poco sus rincones, aunque hay ciertos lugares de la capital gaditana que son visita obligada, casi todos ellos en su centro histórico, al que se accede por la monumental Puerta de Tierra, en la plaza de la Constitución, que nos dará paso al barrio de Santa María, cuyos callejones confluyen en la siempre concurrida plaza de San Juan de Dios, donde está ubicado el Ayuntamiento, cuyo reloj marca las horas al compás del Amor Brujo de Manuel de Falla, hijo ilustre de la ciudad.

Cerca de allí está la plaza Pío XII, una de las más animadas de la ciudad, donde iglesias y bares con terraza comparten espacio. Especial atención merecen la iglesia de Santiago y la Catedral Nueva, con su cúpula de azulejos amarillos. Y si hay una catedral nueva, es porque hay una Catedral Vieja, emplazada en la plaza de Fray Félix, junto al Teatro Romano, que en verano acoge diversos espectáculos.

Cádiz también destaca por sus impresionantes casas de estilo colonial, con sus fachada de tonos pastel, que recuerdan a edificaciones caribeñas, sobre todo de La Habana.

Pero el alma de Cádiz no está en sus monumentos, sino en el bullicio de sus calles y plazas, como la de las Flores, rebosante de claveles y rosas, pescaito en cartuchos de papel y vino de Chiclana. Junto a esta plaza, en la calle Libertad, se halla el Mercado Central, que merece la pena visitar para comprobar la calidad del pescado y marisco de la zona.

Nuestra ruta sigue por la calle Sagasta, por la que accederemos al Oratorio de San Felipe Neri, joya barroca donde en 1812 se promulgó la primera constitución española. Es aconsejable visitar las encantadoras plazuelas de los alrededores, como la de San Francisco, con sus limoneros y naranjos, o la de Mina, donde está el jardín botánico y una placa que nos recuerda que Manuel de Falla nació en el número 3.

No podemos irnos de Cádiz sin ver el mar. A través del barrio de pescadores de La Viña se llega a la famosa playa de La Caleta, desde la que vislumbramos baluartes, trozos de muralla y el Castillo de Santa Catalina, desde donde se contempla la mejor puesta de sol de la ciudad.

Comer en Cádiz

Uno de los lugares imprescindibles de Cádiz es El Faro (San Félix, 15), al lado de La Caleta, que cuenta con una carta siempre al día, en la que nunca faltan las tortillitas de camarones, los mariscos más selectos, los guisos tradicionales de la bahía y una surtida gama de platos basados en la pesca diaria. Tampoco podemos perdernos la cocina de El Aljibe (Plocia, 25), ubicado en una casa antigua con un aljibe, especializado en cocina típica con un toque innovador. Una magnífica opción para comer de lujo es la Escuela de Hostelería (Alameda Marqués de Comillas, 2), donde los estudiantes hacen auténticas virguerías culinarias.

Pero Cádiz no sería Cádiz sin su tapeo, una tradición que en barrios como La Viña roza lo sagrado. Imprescindible la plaza del Tío de la Tiza, que toma su nombre de la costumbre de apuntar las consumiciones con una tiza sobre el mostrador. Hay lugares míticos en la ciudad que no podemos perdernos, como Casa Manteca (Corralón de los Carros), La Montanera (Sacramento, 39), Gotinga (Plaza del Mentidero, 15) o el anteriormente reseñado El Faro, con una de las mejores barras de la ciudad.

Dormir en Cádiz

Barceló Cádiz (Avenida de Andalucía, 89, ****) Moderno edificio estratégicamente situado en la avenida por la que se accede al casco viejo.

SPA Senator Cádiz (Rubio y Díaz, 1, ****) Ubicado en un precioso palacio en pleno centro de la ciudad.

Playa Victoria (Glorieta Ingeniero La Cierva, 4, ****) Lujoso y tecnológico, sus habitaciones tienen terraza privada y vistas al océano.

10 escapadas por el mediterráneo español

21 de Febrero de 2010 Comments Off Posted in Mediterráneo

Mediterraneo

Muchos son los amantes de la costa, de los atardeceres en el mar y de los paseos románticos por la playa. Para todos ellos proponemos diez escapadas por diversos lugares de nuestro litoral mediterráneo, diez sugerencias para disfrutar del mare nostrum

1. Formentera (Islas Baleares). Esta pequeña isla balear cuenta con un rincón mágico: el faro de Mola, desde cuyos acantilados (de casi 200 metros) tendremos una vistas espectaculares. Formentera ha sido elegida como mejor destino nacional de buceo y mejor isla del mundo, según la prestigiosa revista Traveller.

2. Palamós (Girona). Podemos desconectar de todo y todos en el hotel La Malcontenta, situado en una preciosa masía rehabilitada en la Platja de Castell. Podemos aprovechar para darnos una vuelta por el cercano pueblo de Calella de Palafrugell, una pequeña localidad pesquera que está al margen de las rutas turísticas.

3. Mallorca. ¿Qué decir de Mallorca que no sepamos? A todo lo que se nos ocurra hacer en esta preciosa isla hay que añadir una sugerencia: tomar un cocktail en la terraza del bistró Tristán, en Puerto Portals, uno de los mejores lugares de Mallorca para ver y ser visto.

4. Benidorm (Alicante). El lugar perfecto para una escapada fuera de temporada. Sus playas de Levante y Poniente forman una media luna perfecta para un paseo frente al mar mientras cae la tarde. Podemos alojarnos en alguno de sus rascacielos, como el Gran Hotel Bali, desde donde tendremos unas vistas privilegiadas del Mediterráneo.

5. Puerto Banús (Málaga). Para amantes del lujo. Alquilar un yate, un velero o un catamarán en Puerto Banús nos permitirá disfrutar de una de las zonas más famosas de la Costa del Sol desde el punto de vista de los millonarios que pululan por allí cada verano.

6. Barcelona. Ninguna persona en su sano juicio dejaría a Barcelona fuera de una lista sobre los principales lugares del Mediterráneo español. Hay mil cosas que podemos hacer en la ciudad Condal, pero una buena idea puede ser darnos una vuelta por la Barceloneta, uno de los barrios más populares pero también de los menos frecuentados por los turistas, que a menudo se conforman con sus paseos por los lugares míticos de Barcelona.

7. Mojácar (Almería). Un clásico. Hay que diferenciar entre playa y pueblo: gran parte del turismo de la zona frecuenta las playas de Mojácar pero se pierden la visita al pueblo que da nombre al municipio: una localidad de casas blancas que forman un casco antiguo encantador. Pasear por sus calles cuando todavía no ha empezado la temporada alta es una auténtica delicia, sobre todo si buceamos entre sus tiendas de artesanía en busca de algún capricho.

8. Begur (Girona). Sin duda alguna éste es uno de los puntos más bellos de la Costa Brava, otro lugar que no podía faltar en nuestro paseo por los lugares con más encanto del Mediterráneo. Una buena idea puede ser dejarnos caer por la playa de Isla Roja, una de las mejores conservadas de la zona.

9. Menorca. Para muchos es la isla más elegante del país. Visitarla debería ser una obligación. Y cuando estemos allí, nada mejor que una caldereta de langosta para reponer fuerzas (como la que preparan en el restaurante Es Pla, en la bahía de Fornells). Después de comer podemos acercarnos hasta la cala Macarella y tumbarnos a dormir la siesta, con el mar frente a nosotros y un bosque de pinos a nuestra espalda.

10. Jávea (Alicante). Uno de los estandartes de la Costa Blanca. Podremos disfrutar de impresionantes atardeceres, como el que se contempla desde el restaurante La Barraca, en la playa del Portichol, una deliciosa cala situada a la sombra de los acantilados del Cap Negre. Si nos gustan los platos de mar, no podemos marcharnos de Jávea sin probar sus maravillosas tellinas.