Escapadas y viajes de fin de semana | NOMADEA

Segundo día en Dublín

NOMADEA >DUBLÍN > ...

Escapada a Dublín

En nuestro primer día por Dublín hemos visto muchas de las atracciones de la ciudad, y para nuestra segunda jornada hemos dejado alguna de las visitas más interesantes de la capital irlandesa, como la fábrica de Guinness, el Castillo de Dublín o la Cárcel de Kilmainham.

Por la mañana...

1. KILMAINHAM GAOL. Una de las atracciones más impactantes de Dublín es la antigua prisión de Kilmainham, situada al oeste de la ciudad, a unos tres kilómetros del centro.

Inaugurada en 1796, por sus celdas pasaron la mayoría de los líderes de la lucha por la independencia en Irlanda. Y fue el lugar donde se ejecutó a muchos de ellos: precisamente el patio de las ejecuciones es el final del recorrido guiado.

Los muros de la prisión esconden miles de historias que merecen ser escuchadas, como la de Joseph Plunkett, que se casó con Grace Gifford poco antes de ser fusilado por participar en el Alzamiento de Pascua. O la de Éamon de Valera, el último preso que salió de Kilmainham poco antes del cierre definitivo de la prisión. De Valera fue el padre de la Constitución Irlandesa y Presidente de Irlanda.

Como hemos dicho, la visita es guiada y dura aproximadamente una hora.

Si reconocemos alguna de las celdas o de los pasillos no es porque hayamos sido encerrados allí en alguna vida anterior: la prisión de Kilmainhan ha servido de escenario a muchas películas, como En el nombre del padre con Daniel Day Lewis, Michael Collins con Liam Neeson, The Italian Job (la primera versión) o El rostro de Fu-Manchú, con Christopher Lee.

Para llegar a Kilmainhan Gaol la mejor opción es el autobús. Las líneas 9, 79A, 78A o 51B, que salen desde Aston Quay, la orilla del río Liffey cercana al Temple Bar.

2. THE GUINNESS STOREHOUSE. ¿Qué sería de Dublín sin su cerveza más famosa? A estas alturas ya estaremos hartos de ver el arpa de Guinness por toda la ciudad, así que es hora de que sepamos de dónde proviene.

La Guinness Storehouse merece la pena sólo por ver una de sus principales atracciones: la pinta de cerveza más grande del mundo, que se alza atravesando las siete plantas del edificio. Si este enorme vaso estuviera lleno contendría 14,3 millones de pintas. Además, veremos el contrato de alquiler que Arthur Guinness, fundador de la compañía, firmó con la ciudad por un plazo de 9.000 años. A Arthur le gustaba hacer las cosas a lo grande.

No vamos a desvelar detalles sobre la cerveza y su proceso de fabricación, porque para eso está el tour por dentro de la fábrica. Sólo diremos que visitando las instalaciones de Guinness entenderemos mucho acerca de la historia de Dublín.

La fábrica de Guinness es la atracción más visitada de Irlanda, por algo será. Podemos comprar los tickets en su página web o directamente en sus instalaciones. La compra de la entrada nos da derecho a visitar cada rincón de la fábrica y a degustar una pinta de cerveza. Es importante recordar que podemos canjear nuestra cerveza en el Brewery Bar, el restaurante de la Guinness Storehouse. De hecho, recomendamos comer allí porque su especialidad es la cocina tradicional irlandesa y así podremos probar el famoso Irish Stew (Guinness Stew, en este caso). La cerveza es el ingrediente común a todos los platos.

Pero sin duda muchos preferirán degustar su pinta de Guinness en el Gravity Bar, el que para muchos es el pub donde mejor tiran la cerveza de Dublín (lo cual tampoco tiene mucho mérito, porque estamos en el sitio donde la fabrican).

El Gravity Bar es una de las sensaciones del nuevo Dublín. Parece un platillo volante de cristal que se hubiera posado sobre la vieja fábrica de Guinness. En el Gravity Bar podremos disfrutar de una maravillosa vista panorámica de 360ª de Dublín y sus alrededores. Para muchos, será la mejor Guinness que se tomarán en su vida.

Antes de irnos, podemos pasar por la tienda de recuerdos, donde se vende absolutamente cualquiero cosa donde pueda estamparse el logo de Guinness, desde las famosas camisetas con las mascotas de Guinnes hasta balones de rugby. Es un recurso muy socorrido si tenemos que llevar regalos a casa.

A la Guinness Storehouse se puede llegar perfectamente caminando, está a unos 20 minutos del centro, pero si queremos ahorrarnos el paseo podemos tomar la línea roja del LUAS, el tranvía de Dublín, en dirección a Tallaght o Saggart. Nos bajaremos en la parada James's. La fábrica está a cinco minutos de allí, en St James's Gate.

Entre una cosa y otra se nos habrá pasado la mañana. Si hemos decidido no comer en el restaurante de la fábrica de Guinness, aquí está nuestra guía de restaurantes recomendados en Dublín.

Por la tarde...

5. UN CASTILLO, UN PARQUE, UN MUSEO. Para la tarde de nuestro segundo día proponemos varios planes, dependiendo del cansancio y los gustos del viajero.

A. Una de las opciones es visitar el Castillo de Dublín (Palace Street, 2), en pleno centro de la ciudad. Debido a que tuvo que ser reconstruido, la parte exterior del edificio no presenta el aspecto de un castillo, algo que cambia completamente cuando entramos en sus instalaciones, pues se trata de enorme castillo con un precioso patio interior y unas estancias que se conservan en perfecto estado, como el Salón de San Patricio, el de bailes, el Salón del Trono y los Apartamentos del Rey. Las visitas al castillo son guiadas y duran unos 45 minutos. Y ya que estamos, podemos darnos una vuelta por el edificio del Ayuntamiento de Dublín, el City Hall (Dame Street), a dos pasos del Castillo. Se trata de la principal muestra de arquitectura georgiana de Irlanda. El principal atractivo del edificio está justo a la entreda. Se trata de la Rotonda, un espacio circular coronado por una preciosa cúpula que a su vez es sostenido por doce columnas.

B. Pero si en vez de enclaustrarnos en un castillo tenemos ganas de un poco de aire libre, qué mejor que el Phoenix Park, el parque urbano más grande de Europa. De hecho, parece un bosque. Recomendamos alquilar una bicicleta para recorrerlo a fondo (en alguna de las entradas al parque hay tiendas para alquilarlas).En el Phoenix Park encontraremos de todo: el Zoo de Dublín (que fue inagurado con sólo un jabalí); la Papal Cross (Cruz Papal), ubicada en el lugar donde el Papa ofició una multitudinaria misa en 1979; el obelisco en homenaje al Duque de Wellington, que mide más de 60 metros de altura y tardó 40 años en acabarse; por supuesto Phoenix Park cuenta con un estanque, y en este megaparque es posible casi cualquier cosa: desde ver una familia de ciervos hasta cruzarse con el Presidente de Irlanda, que por algo tiene su residencia oficial en en el parque.

C. La tercera opción que planteamos para pasar la tarde es visitar la Galería Nacional de Irlanda (National Gallery of Ireland), situada en Merrion Square, y que cuenta con una de las mejores colecciones de arte, desde la Edad Media hasta el siglo XX. El Museo cuenta con obras de Picasso, Velázquez, Goya, Monet, Delacroix, Sisley, Fra Angelico, Caravaggio, Canaletto, Rubens, Rembrandt, Vermeer... ¿hace falta seguir para demostrar que se trata de una de la mejores colecciones de Europa? Los autores ingleses e irlandeses están muy presentes en los fondos del museo. Los amantes del arte podrán disfrutar también de la Galería Nacional de Retratos. Y encima, la entrada a la National Gallery de Dublín es gratuita, ¿qué más se puede pedir? Pues hay más: a tiro de piedra tenemos el Museo de Historia Natural y el Museo de Arqueología. Ahí queda eso.

Al salir de la National Gallery puede ser un magnífico momento para disfrutar del vecino Merrion Square Park, uno de los parques con más encanto de Dublín y un auténtico remanso de paz. Alguno de los rincones que podemos encontrar en este lugar son la estatua de Oscar Wilde (que vivió junto al parque), la colección de farolas que durante el último siglo alumbraron las calles de Dublín o el refugio antiaéreo construido durante la guerra para proteger a los civiles.

Además, en Merrion Square nos encontramos con una de esas visitas curiosas: Number Twenty Nine (Merrion Square South, 29), que literalmente significa 'número 29', que es donde se encuentra una casa georgiana construida en 1794, en la que se recrea el tipo de vida de la burguesía de Dublín entre 1790 y 1820. Se trata de una visita muy agradable durante la cual entenderemos cómo funcionaba la sociedad irlandesa: veremos el austero cuarto de la institutriz, las enormes casas de muñecas que servían de entretenimiento a los más pequeños, la nevera de madera donde se enfriaba el vino o el gran salón donde se daban las fiestas.

6. UN PASEO PARA FINALIZAR EL DÍA. Se acaba nuestro segundo día en Dublín, y ya hemos visitado todo lo visitable. Así que lo mejor es relajarse y dar un paseo. Proponemos comenzar en O'Connell Bridge, en el centro, y caminar por la ribera del río Liffey en dirección este, hacia el rascacielos Liberty Hall, que en tiempos fue el edificio más alto de Dublín, y que históricamente ha marcado el límite entre el centro de la ciudad y los muelles.

Pasaremos frente a la Custom House (antigua sede de las aduanas y actual sede del Ministerio de Medio Ambiente), impresionante edificio de estilo neoclásico coronado por una cúpula de bronce. Fiel a la convulsa historia irlandesa, Custom House fue incendiado en 1921 causando daños irreparables en el edificio. De hecho, su reconstrucción no finalizó hasta 1991. El reflejo del edificio en el agua es otra de las fotos clásicas de Dublín.

Cerca de allí encontraremos uno de los puentes que Santiago Calatrava ha proyectado en Dublín. Se trata del Samuel Beckett Bridge, el segundo que el arquitecto construye en la ciudad tras el James Joyce Bridge. El puente dedicado a Samuel Beckett trata de evocar la imagen de un arpa, el símbolo nacional, como bien sabremos a estas alturas.

Podemos cruzar el puente y desandar lo andado por la otra orilla del río. De esta forma llegaremos de nuevo al centro, que a estas alturas ya conoceremos como la palma de nuestra mano. Será la hora de cenar, así que es un buen momento para consultar la guía gastronómica de Dublín y decidir qué nos falta por probar en nuestra escapada a la capital irlandesa.

PRIMER DÍA EN DUBLÍN | DUBLÍN EXPRESS | COMER EN DUBLÍN
¿BUSCAS OFERTAS DE HOTELES EN DUBLÍN? MIRA AQUÍ
¿Crees que esto le gustará a tus amigos? ¡Pásaselo!