Sanlúcar de Barrameda, a caballo de mar

NOMADEA > ANDALUCÍA > CÁDIZ > ...

Sanlúcar de Barrameda

Sanlúcar, en el estuario del Guadalquivir frente al Parque Natural de Doñana, es mucho más que manzanilla, langostinos y caballos. Es arte flamenco, barroco con señas de identidad, entorno natural privilegiado con largas playas que miran al ocaso. Si quieres saber qué ver y hacer durante una escapada a Sanlúcar de Barrameda, has llegado al sitio adecuado.

EL BARRIO ALTO DESDE ANTIGUO

El Barrio Alto fue el primer núcleo de población de Sanlúcar, donde se asentaron los tartesos en el siglo V a. C. y los moros desde 714 hasta mediado el siglo XIII. Centro urbano señorial está coronado por el Castillo de Santiago del siglo XV, primera residencia ducal de los Medina-Sidonia, del que destaca La Puerta de la Sirena y la Torre del Homenaje hexagonal, desde donde Isabel La Católica miró hacia América.

El castillo estaba protegido por Murallas construidas tras la cesión de la ciudad a Guzmán el Bueno en recompensa por defender Tarifa, cuyos restos son visibles en la Calle Gitanos y de las puertas de acceso desde Jerez, Sevilla y el Mar sólo se conserva La Puerta de Rota.

De la época musulmana apenas quedan vestigios, pues los cristianos edificaron encima. Como el Palacio de Medina-Sidonia, residencia de los Guzmán y construido sobre un antiguo alcázar árabe, declarado monumento histórico-artístico por su hermosa fachada renacentista y su singular y elaborada reja de estilo manuelino-portugués. Situado en la Plaza de los Condes de Niebla, una parte funciona del palacio es hospedería y cafetería, y la otra contiene el archivo de la Casa Ducal.

Por esa época, se construyeron bajo los jardines del Palacio Ducal de Medina-Sidonia Las Covachas de la Cuesta de Belén, singular conjunto de piedra con pórticos y arcadas que exhiben finas tallas de filigrana de dragones y sirenas en estilo gótico tardío. También destaca la iglesia de Santa María de la O, construida por una nieta de Guzmán el Bueno en el siglo XIV, con una hermosa puerta gótico-mudéjar, bello artesonado mudéjar en el interior y altar barroco en plata.

Un excelente ejemplo de casa señorial del siglo XVIII con un hermoso patio de columnas es La Casa de la Cilla, residencia de verano del obispo de Sevilla que recaudaba los diezmos de la iglesia (cilla). Ahora es la sede de las Bodegas Barbadillo.

Más tardía es la Iglesia de La Merced, antigua iglesia del convento barroco de los Mercedarios que, expropiado a principios del siglo XIX. Actualmente es auditorio y forma parte del antiguo Palacio de Orleáns-Borbón, residencia de verano de los Duques de Montpensier del siglo XIX y actual sede del Ayuntamiento nuevo. Merece la pena pasearse por sus románticos y exuberantes jardines de estilo inglés que se extienden entre el barrio alto y el barrio bajo.

EL BARRIO BAJO LLEGA A ÁMERICA

A partir del descubrimiento de América, Sanlúcar goza de gran auge económico convirtiéndose en uno de los puertos más importantes de Andalucía. Tanto que en 1498 Colón sale desde Sanlúcar en su tercera expedición, Hernán Cortés en 1504, y Magallanes y Juan Sebastián Elcano parten de  Sanlúcar 1519 y regresan en la nave Victoria tres años después tras realizar el primer viaje de circunnavegación.

Este desarrollo comercial propicia el crecimiento de la ciudad hacia el litoral que le gana terrenos al mar para crear el Barrio Bajo, donde se asentarían los profesionales del comercio con América.

Aunque la ciudad cayó en desgracia en los siglos XVII y XVIII (en 1641 pasa a depender de la Corona perdiendo sus privilegios forales y en 1717 pierde su tráfico mercante al trasladarse la Casa de Contratación desde Sevilla a Cádiz), su arquitectura barroca andaluza revela la opulencia que vivió durante siglos.

Como en la Calle Santo Domingo donde destacan las portadas en piedra de las antiguas casas de cargadores de indias; o la Calle Ancha, antaño calle Ancha de los Mesones debido a la proliferación de estos locales y actualmente principal arteria de la ciudad. O la Calle Divina Pastora donde se encuentra el Palacio del Marqués de Casa Arizón, un conjunto de casas de los siglos XVII y XVIII y antigua residencia de comerciantes con América. De ahí la presencia de una torre mirador para divisar los movimientos de la flota mercante.

El centro neurálgico del barrio es la Plaza del Cabildo donde se encuentran la Biblioteca Municipal y el antiguo Ayuntamiento, que con una fuente circular marcando la diana, palmeras que refrescan el aire y bares con terrazas alrededor la convierten en el sitio ideal para tapear. Otra plaza con encanto es la del Pradillo, decorada con dos grandes araucarias y una hermosa fuente de mármol regalo del Duque de Montpensier a Sanlúcar y donde se encuentra la antigua Casa-palacio de Moreda del siglo XVII.

CIUDAD BARROCA

Los misioneros que embarcaban en Sanlúcar de camino al Nuevo Mundo establecieron en la ciudad diversas órdenes religiosas dejando un buen número de conventos e iglesias repartidas por el barrio bajo como el Convento de Capuchinos, sede de misioneros para América con un curioso Museo Mariano que incluye imágenes de las patronas de todas las capitales españolas. Su retablo mayor está dedicado a la Virgen del Buen Viaje, protectora de los navegantes a Indias.

El Regina Coeli del siglo XVI era el convento principal de las Clarisas desde donde partieron para fundar su orden en las Canarias. Más antiguo es el Convento de Madre de Dios (en la plaza del mismo nombre) del siglo XV  con una portada del Torno de estilo barroco, portadas pareadas de estilo neoclásico y una de las mejores sillería del coro en Cádiz.

De relevancia histórica-artística es la Iglesia de Santo Domingo (siglo XVI) realizada completamente en sillería y en cuyo interior destacan los relieves del coro, los sepulcros de los Condes de Niebla y la talla de la Virgen del Rosario, conocida como La Galeona. Del siglo XVII son la Iglesia de la Santísima Trinidad, fundada por el conquistador de La Palma, con un rico artesonado en el presbiterio que influyó en los artesonados de América.

Otras iglesias barrocas son hoy sedes de hermandades como la Iglesia de San Francisco, sede la Hermandad del Santo Entierro y la Hermandad del Silencio, y la Iglesia de San Jorge, construida en el siglo XVII por los mercaderes ingleses e irlandeses asentados en Sanlúcar, sede de la Hermandad del Rocío, cuya imagen preside el retablo del escultor flamenco Pedro Reling.

LA SAN SEBASTIÁN DEL SUR

En 1849 los duques de Montpensier eligen Sanlúcar para veranear por sus playas de aguas yodadas, seguidos por la burguesía andaluza que la convierten en el San Sebastián del Sur. A raíz de este apogeo turístico surgen los hoteles de la playa, lujosas residencias de verano construidas en múltiples estilos como el antiguo chalet de los Marqueses de Villamarta o el hotel Los Cisnes en la plaza del mismo nombre.

La orilla del mar fue cambiando con el tiempo y llegaba donde ahora está la calle Banda Playa que corta la Calzada del Ejército, la vía más antigua entre el centro y la playa donde quedan los antiguos pabellones de la Rifa y del Círculo Mercantil. La primera línea de playa a finales del siglo XIX era la actual Avenida de Bajo de Guía que vertebra el barrio marinero homónimo y limita la playa de arena finas y claras y embarcadero.

Hay tres playas más en la ciudad: la de la Calzada corre tres kilómetros paralela al paseo marítimo y es la más importante; la Playa de las Piletas con un espigón natural de rocas rematada por un desaparecido castillo conocido como Espíritu Santo y cercana a los Jardines de Las Piletas, famosos por sus tierras ricas en hierro,  sus esculturas neoclásicas y manantiales de aguas medicinales (hoy contaminadas). Más alejada, hacia Chipiona está la Playa de la Jara de arena fina y mar abierto.

Sin embargo, la playa no es sólo para bañistas: en agosto se convierte en un hipódromo al aire libre donde se celebran carreras hípicas de entre 1.500 y 1.800 metros programadas en función de las mareas.

Los caballos son protagonistas también de importantes fiestas locales como El Rocío o la Feria de la Manzanilla, pues en Sanlúcar se crían tanto caballos andaluces como pura sangre y cruzados.

Buscando naturaleza hay que ir al norte: La Algaida, patrimonio natural de Sanlúcar con sus dunas costeras -hábitat invernal de aves migratorias- y bosque de encinas, acebuches, retamas y adelfas. Este paraje, conocido desde antiguo (quedan restos de una aldea romana de pescadores denominada El Tesorillo), es en realidad la continuación al sur del Guadalquivir del Parque Natural de Doñana.

COMER EN SANLÚCAR

Sanlúcar es conocida sobre todo por su manzanilla y su langostino, protagonistas de una sabrosa Ruta del Tapeo que cada primavera marida tapas creativas con una copita de manzanilla. Para tapear, pásate por El Cura (Amargura, 2), donde destacan las albóndigas de rape en salsa de langostinos y los fideos con gambas.

Casa Balbino (Plaza del Cabildo, 12) es un pequeño local para degustar una crujiente tortillita de camarones, solomillo a la cerveza y langostinos.

Casa Bigote (Bajo de Guía, 10), con espectaculares vistas, es famoso por su comida casera sanluqueña como rape al pan frito, bacalao en salsa de naranja agria y arroz marinera. Barbiana (Isaac Peral, 1), es una pequeña taberna que destaca por sus papas aliñás con melva y sus esponjosas tortillitas de camarones.

Por último, el Bar Juanito (Plaza San Roque) es recomendado por su jamón de bellota en tapa o montadito, sus queso y pescaítos fritos.

DORMIR EN SANLÚCAR

En plan romántico, Abba Palacio de Arizon Hotel(Plaza Quinto Centenario, s/n) un antiguo palacete de 4 estrellas con WiFi en zonas comunes, pequeña piscina y habitaciones modernas con camas amplias y baño completamente equipado. Tiene un estupendo restaurante a la carta.

Hotel Barrameda (Ancha, 10) en el centro de la ciudad, ofrece modernas y espaciosas habitaciones, WiFi gratis y patio andaluz.

Para los más independientes, los modernos Apartamentos Fariñas (Fariñas, 11), en un edificio del siglo XVIII, tiene sala de estar-comedor con pantalla plana, baños amplios y muy limpios, zona de cocina con pequeños electrodomésticos.

Algo más económico es el Hostal Alcoba (Alcoba, 26) un cosmopolita establecimiento en el centro, con conexión WiFi gratis, espaciosas habitaciones  minimalistas y desayuno bufé con productos ecológicos.

¿BUSCAS HOTEL EN SANLÚCAR DE BARRAMEDA? MIRA AQUÍ
NOMADEA | Ideas para escapadas y viajes de fin de semana desde 2008