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CÁDIZ EN UN DÍA | CÁDIZ EN DOS DÍAS | COMER EN CÁDIZ
Si sólo tenemos unas horas en la Tacita de Plata y queremos que nuestra experiencia sea de lo más inolvidable, aquí van algunas sugerencias que pasan por perdernos por el casco antiguo, probar alguna de sus delicias de su riquísima gastronomía o dejarnos impresionar por sus playas urbanas.
1. LA PLAYA DE LA CALETA, CON EL CASTILLO DE SANTA CATALINA Y EL DE SAN SEBASTIÁN. Los gaditanos pueden presumir de tener las mejores playas urbanas de España, donde hacen vida social. Así tan cual. Son casi 7.220 metros de costa entre la playa de Cortadura, la Victoria (con su largo paseo Marítimo), Santa María del Mar, y la bellísima playa de la Caleta, la única situada en el casco antiguo, que tenemos que pisar sí o sí. El Balneario del Carmen, el paseo al castillo de San Sebastián o el de Santa Catalina hacen de esta pequeña caleta algo irrepetible en el mundo. Con atardeceres de lujo, árboles milenarios a escasos metros y el popular barrio de Viña o el Campo del Sur a tiro de piedra. Otro tanto ocurre con las de la provincia, que como dicen por esta tierra, "la gente se va al Caribe porque no conoce la Costa de la Luz ". Si algo sobra en Cádiz son buenas playas donde elegir.
2. UN PASEO POR EL CASCO ANTIGUO. En Cádiz lo más recomendable es perderse por la parte vieja de la ciudad. Callejear sin un destino prefijado y dejarse llevar. Aparecerán monumentos y yacimientos de todas las épocas sin buscar. Porque resulta que, "en Cádiz de debajo de cada piedra sale un romano", lo que significa que cada vez que se empiezan unas obras lo más probable es que haya que pararlas porque aparezcan nuevos restos. Entre los casos más recientes, el de la Antigua Fábrica Romana de Salazones del siglo I (en calle Sacramento), o el Teatro de Títeres de la Tía Norica. Si sólo tenemos un rato, podemos acercarnos a cualquiera de sus castillos, baluartes o parques y recrearnos en las vistas al mar. Obligatorio: el del Camino de San Sebastián en la mencionada playa de la Caleta.
3. SUBIR A LA TORRE TAVIRA O A LA DE PONIENTE. Para deleitarnos con las mejores panorámicas de la ciudad, hay que subir a una de estas dos torres. La primera (Marqués del Real Tesoro, 10) ofrece el atractivo de ser una cámara oscura en movimiento. Aunque la Torre de Poniente es la más alta de las dos, es más impresionante con la cúpula amarilla de la Catedral en primer término.
4. COMER PESCAÍTO FRITO, PESCADOS A LA SAL O MARISCOS DE LA BAHÍA. En Cádiz sobre todas las cosas se come de maravilla. Tapas, raciones o menús de pescado, mariscos, moluscos en cualquiera de los bares de tapas de sus placitas, en tabernas, bodeguitas, almacenes o freidurías. O también probar algo de sus excelentes carnes ibéricas, chacinas, y embutidos de primera.
5. FESTÍN DE BACO CON LOS VINOS DE LA TIERRA. Probar los vinos gaditanos es un must. En cualquier bar o peña flamenca tendrán toda la variedad de la tierra: dulces, moscateles y olorosos, manzanillas de Sanlúcar, blancos jóvenes o tintos con solera de Jerez en sus variedades Tintilla, Shyraz, Cabernet Sauvignon o Merlot. Si el tema nos llama de verdad, podemos acercarnos a una de las tantas bodegas del Puerto de Santa María o Jerez de la Frontera. Si nos quedamos en Cádiz, cualquiera de los bares del barrio El Pópulo o el Café de Levante en calle Rosario son nuestras apuestas más firmes.
6. IR A UN PARTIDO DEL CÁDIZ EN EL ESTADIO RAMÓN DE CARRANZA. Sólo hay dos cosas que mueven a los gaditanos en masa: el fútbol y el Carnaval (reconocido a grito pelao por ellos mismos). El fútbol es religión y el domingo toca ir a misa al estadio Carranza, su segunda catedral. Para ello todos los gaditanos sin apenas excepción se disfrazan desde primera hora de la mañana del Cádiz FC de la cabeza a los pies (bufandas incluidas aunque los termómetros marquen 35 grados a la sombra). El rito exige que primero se cumpla con la cita con la tapa y la cervecita. Y luego, al campo a animar con todo el arte y la gracia del mundo al equipo amarillo que tuvo en sus filas al salvadoreño Mágico González, elevado a la categoría de divinidad por los locales, del que gustan repetir hasta la saciedad que fue un "gaditano de los que van a nacer donde les da la gana". Porque esto es Cádiz.
7. VISITAR UNO DE LOS PUEBLOS DE LA COSTA DE LA LUZ. La visita no estará completa si no damos el salto a uno de los pueblos de la Costa de la Luz : Conil de la Frontera Cádiz , Caños de Meca, Zahara de los Atunes o la ensenada de Bolonia, con sus ruinas de la ciudad romana de Baelo Claudia a pie de playa, en el término municipal de Tarifa. Ver para creer.




