Budapest, la perla del Danubio

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Escapada a Budapest

Budapest es llamada la perla del Danubio y con razón, pues está considerada como la ciudad más hermosa de todas las que baña este río. Mezcla de historia y modernidad, esta majestuosa ciudad centroeuropea, aún desconocida para la mayoría de los turistas, roba el corazón de todos los que se acercan a recorrer sus calles.

Repleta de monumentos que cuentan su antigua y azarosa historia, Budapest es una de las ciudades con mayor oferta cultural, pero también es el lugar idóneo si buscáis un destino para relajaros y disfrutar de la naturaleza, pues cuenta con algunos de los parques más extensos de todo el continente y, sobre todo, con la mayor oferta de aguas termales de Europa.

EL CASTILLO DE BUDA

La ciudad de Budapest, tal y como la conocemos, surgió en 1873 de la unión de tres ciudades (Buda, Obuda y Pest) y separada en dos grandes bloques por el gran río Danubio. Ambas zonas de la ciudad están unidas mediante nueve puentes, siendo el más importante de ellos el famoso Puente de las Cadenas, el más antiguo de la ciudad. Tenedlo como punto de referencia y, desde allí, dirigid la vista hacia las alturas.

El famoso castillo de Buda, será nuestra primera parada. Podéis llegar al castillo andando, pero es una caminata dura, por lo que os recomendamos tomar el funicular Budavári Sikló, inaugurado en 1870, que se coge justo al lado del Puente de las Cadenas, para poder disfrutar, además, de las hermosas vistas que se obtienen de la ciudad mientras se sube por él.

Aunque este emplazamiento, desde el que se domina toda la ciudad, fue el lugar idóneo para albergar el castillo de los reyes húngaros desde la edad Media, la construcción que actualmente se conserva data del siglo XIX. Sin embargo, su antaño esplendoroso interior fue totalmente modificado durante el dominio comunista y de su anterior función como palacio solo queda la llamada Cripta Palatina, donde se encuentran los sepulcros de la rama de la familia Habsburgo que gobernó Hungría durante el siglo XIX. Se puede visitar como parte de la exposición permanente de la Galería Nacional Húngara, también de muy interesante visita, que ahora alberga el interior del palacio junto al Museo de Historia de Budapest y la Biblioteca Nacional Széchenyi.

Pero, sobre todo, dad una vuelta por sus jardines, fijándoos especialmente en la puerta de entrada adornada por el mítico pájaro turul, considerado el guardián del pueblo húngaro y la impresionante fuente de Mátyás. Sin embargo, no te pierdas la visita al Laberinto del castillo de Buda, un espectacular recorrido por los más de 1.200 metros de pasadizos subterráneos que se esconden bajo el castillo, donde encontraréis todo tipo de sorpresas, desde pinturas rupestres a colosos de piedra medio hundidos entre las aguas, que os harán vivir una espectacular aventura, especialmente si recorréis el laberinto cuando caiga la noche.

EL BASTIÓN DE LOS PESCADORES

Dirigíos a continuación hacia el Bastión de los Pescadores. Muy poco antes de llegar, os encontraréis con la inmensa iglesia de Matías. Esta iglesia era el lugar donde se celebraban tradicionalmente las bodas y coronaciones de los reyes de Hungría y destaca por sus preciosas vidrieras, la llamada Torre de Béla y la impresionante tumba de Bela III y su mujer, Ana de Châtillon, que alberga en su interior.

Junto a la iglesia, se encuentra la famosa estatua ecuestre de san Esteban I, el santo patrón de la ciudad como el primer rey que procedió a su cristianización. Y, justo detrás, nos encontramos finalmente con el precioso mirador del Bastión de los Pescadores. Esta magnífica construcción neo-románica data de 1895 y se realizó en el lugar donde se encontraban las antiguas murallas medievales para conmemorar, con sus siete torres, a las siete tribus magiares fundadoras del pueblo húngaro, recibiendo este nombre porque los encargados de defender este bastión de la muralla eran los pescadores.

Toáaos vuestro tiempo para disfrutar de la vista incomparable de la ciudad que ofrece. Cuando lo hayáis hecho, bajad la colina del castillo y regresad al Puente de las Cadenas. Es hora de visitar Pest.

EL SÍMBOLO DE HUNGRÍA

El precioso Parlamento de Budapest es el edificio más hermoso de la ciudad y se encuentra situado a la orilla del Danubio, dominando con su belleza todo el horizonte de la ciudad e iluminando con su reflejo nocturno el espléndido río. Es el edificio más grande de Hungría y fue ideado como un símbolo de la lucha por la libertad y los derechos del pueblo húngaro, siendo único en su especie por su belleza, su magnificencia y su suntuosidad, siendo una visita imprescindible para todos aquellos que se dirijan a Budapest, aunque una sola mirada hacia su figura os convencerá de que no podéis perdéroslo.

Se puede entrar tan solo con visita guiada, pero hay varios recorridos en castellano a lo largo del día de los que podréis disfrutar. Su impresionante interior os dejará sin respiración, pero prestad especial atención a la vitrina que se encuentra en la sala de la Cúpula, donde se expone la famosa Corona de San Esteban, con su distintiva cruz torcida y junto al cetro, la espada y el orbe tradicionales de las coronaciones de los reyes de Hungría.

Muy cerca del Parlamento encontraréis la Basílica de San Esteban, dedicada al santo patrón de Hungría, el edificio religioso más grande de toda Hungría. Después de admirar su magnífico interior y los tesoros que guarda, podéis subir a la torre derecha de la Basílica, donde podréis disfrutar de unas impresionantes vistas de la ciudad desde el lado de Pest.

UN TRIBUTO A LOS HÉROES DE HUNGRÍA

Nos dirigimos a continuación hacia uno de los lugares más importantes de todo Budapest. Aunque está un poco lejos de la zona del río, te recomendamos que vayáis andando a través de la famosa Avenida Andrássy, que es, junto a Váci Utca, la calle más importante de la ciudad y desemboca justo en el lugar que vamos a visitar a continuación: la Plaza de los Héroes.

En su centro se alza el impresionante Monumento o Memorial del Milenio, construido para conmemorar el 1.000 aniversario de la fundación de Hungría, en el que se rinde tributo a los líderes de las siete tribus magiares que la fundaron en el siglo IX en la columna central, mientras que en el resto del monumento se exhiben las estatuas de personajes ilustres de la historia húngara, como san Ladislao I o Matías Corvino, entre otros.

Cerca de la plaza se encuentra el Museo de Bellas Artes de Budapest, que alberga una de las colecciones de arte occidental más destacadas de centroeuropa, incluyendo importantísimas obras de arte españolas de artistas tan destacados como el Greco, Velázquez o Goya. Muy cerca de este lugar encontraréis el Parque Városliget o de la Ciudad.

Ahora vamos a buscar aquí una estatua muy particular. Acercaos al Castillo Vajdahunyad, sede actual del museo de Agricultura, atraviesa sus puertas y pasa por delante de la capilla Ják, que reproduce un portal benedictino del siglo XIII. Justo al lado encontraréis la estatua llamada Anonymous. Representa al autor (anónimo hasta la fecha, de ahí su nombre) de la primera historia escrita conservada del pueblo húngaro, la Gesta Hungarorum. Cuenta la leyenda que el instrumento de escritura que sujeta tiene poderes mágicos y que si lo tocas y lo deseas con la suficiente fuerza, el espíritu del cronista os ayudará a triunfar como escritores. Desde luego, merece la pena probar suerte.

ISLA MARGARITA

Por último, si os gusta la naturaleza y el ejercicio, Isla Margarita es vuestro lugar ideal. Ubicada en medio del río Danubio, es un gran parque en el que se puede disfrutar de todo tipo de actividades al aire libre y recrearse, en los meses más calurosos, del mayor complejo de piscinas al aire libre de Budapest, el Parque Acuático Palatinus.

Si vais de visita, nuestra recomendación es que alquiléis una bicicleta por horas y atraveséis toda la isla, pudiendo así parar en todos los lugares que os llamen la atención, como su pequeño zoo, su jardín japonés o la famosa Fuente de la Música, donde se realizan en verano diversos espectáculos de agua y música, por citar solo algunos de los secretos de esta isla.

BUDAPEST DE NOCHE

Budapest tiene una intensa vida nocturna de la que el visitante puede disfrutar, sobre todo si vais en los meses de verano. Lugares centrales de la ciudad como Váci Utca ofrecen todo tipo de bares y discotecas, pero si os acercáis a Budapest hay dos lugares relacionados con la vida nocturna específicos de la ciudad que no os podéis perder: Holdudvar y los famosos Magic Baths.

El primero se ubica en la zona sur de isla Margarita y es un complejo al aire libre compuesta de restaurante, bar, cine y galería que permite disfrutar durante los meses de verano de una verdadera noche de diversión a la luz de las estrellas, albergando también diferentes actividades como los viernes del Jazz o los domingos de ferias.

También son famosos los llamados Cinetrip o Magic Baths. Estas son fiestas nocturnas que se realizan en algunos de los balnearios de la ciudad, como los baños de Rudas, en determinados fines de semana del año. En estas fiestas, los balnearios se convierten en verdaderas salas de fiesta llenas de música, luces y color en las que las pistas de baile son las piscinas llenas de agua. Una experiencia totalmente imprescindible si vuestra estancia en Budapest coincide con alguno de estos acontecimientos.

PASIÓN POR EL AGUA

Algo que debéis tener presente cuando vayáis a Budapest es que la visita a uno (o varios) de los balnearios que pueblan la ciudad es completamente obligada.

Para los habitantes de Budapest, el agua forma parte de su cultura y las opciones para disfrutar de ella son prácticamente infinitas, además, por un módico precio, ya que los balnearios más caros de la ciudad no sobrepasan, salvo excepciones, los 15 euros por entrada diaria.

Podéis pasaros días enteros tan solo disfrutando de los distintos balnearios, pero os recomendamos muy especialmente que visitéis el espectacular balneario Széchenyi, uno de los más grandes del mundo, con 15 piscinas, tres de las cuales se encuentran al aire libre, teniendo un horario muy, muy amplio que permite disfrutar de experiencias tan increíbles como nadar en una piscina de aguas termales por la noche, disfrutando del cielo estrellado de la capital húngara. Igualmente, no dejéis de visitar otros famosos balnearios de la ciudad como los elegantes baños Géllert, los curativos baños Lukács y el balneario Rudas.

En cualquier caso, os recomendamos que estéis atentos, ya que en algunos de ellos hay ofertas especiales según los días y en otros os devuelven una parte del dinero si se sale un determinado tiempo después de entrar. Igualmente, aunque la mayoría de los baños son actualmente mixtos, algunos siguen teniendo un horario de apertura distinto para mujeres y para hombres, por lo que conviene informarse de antemano sobre las costumbres de cada balneario en particular antes de entrar, así como de todas las actividades (masajes, saunas, tratamientos medicinales, etc.) de las que podréis disfrutar en su interior.

COMER EN BUDAPEST

Budapest es una ciudad famosa por su gastronomía tradicional, aún muy desconocida para el público occidental en general. Sin embargo, un aviso: la cocina húngara es muy picante, ya que suelen aderezar todo tipo de comidas con paprika, un tipo de pimiento de sabor muy fuerte típico de la región. Si esto puede suponer un problema, quizá queráis optar por los restaurantes con comidas de otras partes del mundo que pueblan la ciudad, siendo especialmente populares los italianos.

Probablemente el plato más popular de la región sea la sopa goulash, una especie de estofado de carne, a veces también con fideos o tallarines, sazonado con paprika, cebolla y diversas especias. El Halaszlé es también muy popular y se trata de una sopa realizada con trozos de pescado aderezada con un caldo realizado a base de cebollas, tomates y, de nuevo, paprika. También debéis probar el Paprikas Csirke, pollo con paprika, tomate, cebolla y, a veces, tallarines que se rocía con nata o crema, y los Töltött Paprika, pimientos de este tipo rellenos de arroz y carne y servidos recubiertos con salsa de tomate.

Por último, si queréis probar algún postre típico de la región, no os perdáis la tarta Dobos, el postre preferido de la célebre emperatriz Sissi, un pastel de cinco capas de chocolate y recubierta de caramelo, y el Gundel Palacsinta, una especie de tortita rellena con crema de chocolate y azúcar por encima.

Puedes encontrar todos estos platos en muchos de los lugares de la ciudad, pero te recomendamos especialmente que acudas a Rezi Serpenyös (Szépvölgyi utca 62) y Zsákbamacska (Lovag utca, 3), especializados en comida húngara tradicional y casera. Por último, para probar sus postres, hay muchos establecimientos que te puedes encontrar por la ciudad, pero es imprescindible acudir a la pastelería Gerbaud (Vörösmarty tér), fundada en el siglo XIX y una de las más famosas de todo el país.

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