Berlín, en contínua ebullición

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Grafiti en el muro de Berlín

Hay muchas formas de acercarse a la ciudad de Berlín. Podemos ir a contemplarla como punto estratégico de la historia de Europa en el siglo XX o podemos intentar recibir y aspirar el espíritu de los cambios políticos que esta ciudad, dividida históricamente por el célebre Muro, representó mejor que ningún otro lugar.

Pero sobre todo, Berlín encarna la esencia de la cultura, el cosmopolitismo, las artes y los movimientos juveniles. Cuna del grafitti y del movimiento okupa, ciudad de parques que parecen bosques, de míticos cabarets y sede de uno de los festivales de cine más prestigiosos del planeta. Edificios amplios y modernos, con fachadas acristaladas, pueblan las calles y coexisten con los restos históricos previos a la Segunda Guerra Mundial, que devastó la ciudad .

Y por supuesto, no podemos olvidar la parte de la ciudad que antes perteneció a la RDA: Berlín Oriental poco a poco ha ido emergiendo y abrazándose a su otra mitad, mientras que en sus calles aún es posible contemplar los tétricos edificios que aparecen en películas como La Vida de los Otros, El cielo sobre Berlín o Good Bye Lenin.

Quienes esperen encontrar una gran ciudad al estilo de otras capitales europeas, como Madrid o Londres, se llevarán una decepción: Berlín es mucho más acogedora y asequible. Así que si estás pensando en una escapada a Berlín, vamos a contarte qué puedes ver y hacer para captar la esencia de la ciudad.

BARRIO MITTE

El centro de la antigua Berlín Oriental es conocido como Mitte, que en alemán significa medio. Más claro, imposible. Pero hay trampa: tras la caída del Muro y la reunificación de la ciudad, dicho centro se ha trasladado bastante.

Poco después del derribo del Muro, el Mitte se convirtió en el centro de ebullición de la ciudad: muchas de las fábricas y edificios de la antigua zona comunista se transformaron Mitte, en el centro de Berlín, es uno de los barrios con más vida de la ciudadpara acoger modernos clubs nocturnos como Bunker, Tresor, E-Werk (nombres relacionados con los antiguos negocios que los ocupaban). Actualmente han sido adquiridos por grandes empresas y son bastante más políticamente correctos que entonces. Sin embargo, el Mitte sigue siendo un punto de interés indudable, lleno de puntos a visitar, como la llamada Isla de los museos, la Avenida Unter der Linden o el Reichstag, el parlamento alemán.

Muchos viajeros eligen esta zona de Berlín para alojarse porque es céntrica, animada y está llena de restaurantes. Sus hoteles tienen una magnífica relación calidad-precio. Si quieres ver ofertas de hoteles en el barrio de Mitte, mira aquí.

LA RUTA DEL TELÓN DE ACERO

La historia manda. Así que en cualquier visita a Berlín hay un lugar que es visita obligada para los viajeros: Checkpoint Charlie. Con este nombre tan yanqui se designa al punto de control fronterizo situado en el Muro que separaba las dos Alemanias: la RDA y la RFA. Ubicado en la Friedrichstraße, actualmente une el barrio Mitte con el Kreuzberg. En este lugar se conserva una antigua garita de control hecha de madera y el famoso cartel que dice en inglés Está usted saliendo del sector americano, donde la foto para los turistas es casi obligada.

Es imposble llegar hasta este punto fronterizo y no recordar el célebre Muro de Berlín, que separó las dos Alemanias (y de forma metafórica, las dos Europas) desde 1961 hasta 1989. Junto a este lugar se encuentra el Mauermuseum o Museo del Muro, de gran interés e imprescindible para los fanáticos de la historia contemporánea.

Siguiendo la ruta del telón de acero, junto a la estación de tren de la Friedrichstraße encontramos una deteriorada caseta que lleva el nombre de Palacio de las Lágrimas (Tränenpalast), así llamada porque era el lugar donde los que salían de la zona comunista se despedían de sus seres queridos, para viajar al "mundo libre".

Para terminar, algo que ningún visitante debe dejar de contemplar: la East Side Gallery, en el distrito de Kreuzberg: más de un kilómetro del antiguo muro decorado con graffitis de artistas callejeros, que expresaban así su opinión sobre la separación de las dos Alemanias. Murales como el del beso en la boca entre Gorbachov y Reagan no tienen desperdicio. Actualmente, las obras están algo deterioradas después de años a la intemperie y expuestas al vandalismo, aunque se ha comenzado su restauración. Y para terminar, un lugar de nombre espeluznante y acertado: la Topografía del Terror (Topographie des Terrores), un museo al aire libre que contiene la sección más grande del muro que se conserva, los restos de los sótanos de la Gestapo y exposiciones sobre la Alemania nazi.

PUERTA DE BRANDENBURGO

Este símbolo de la reunificación alemana es el monumento más célebre de Berlín (y de toda Alemania, posiblemente). Esta puerta, mastodóntica y monumental, es el final de una de las avenidas más importantes y concurridas de la ciudad: el boulevard Unter den Linden, y da acceso al enorme Tiergarten.

Antes de la caída del muro, la puerta se encontraba en la zona oriental de la ciudad y simbolizaba la frontera entre el Berlín oriental y occidental. Pero antes de todo esto, la Puerta
      de BrandenburgoPuerta de Brandenburgo (que se construyó a fines del siglo XVIII) era uno de los dieciocho accesos que jalonaban las murallas de la ciudad.

Y ya que llegamos a la Puerta de Brandenburgo, podemos aprovechar para visitar un lugar muy especial: la Raum der Stille o Habitación del Silencio. Se trata de una estancia inaugurada en el año 1994, para disfrutar precisamente de algo muy escaso en nuestros días: sosiego. De concepción totalmente laica, es una habitación de pequeño tamaño con diez sillas, en cuyas paredes sólo se puede distinguir un mural con la palabra "Paz" escrita en cuarenta y cuatro lenguas diferentes, y un tapiz oscuro con el sol en el centro; en medio de la sala hay una roca blanca. Un lugar estupendo para aislarnos brevemente del bullicio de la ciudad y disfrutar de la meditación y la contemplación.

DOS RINCONES DE BERLÍN

Para relajarnos un poco de tanta monumentalidad y tanta intensidad histórica, podemos acercarnos hasta el Sony Center, ubicado en la Postdamer Platz (donde aún se pueden ver muchos restos del muro), inaugurado en el año 2000: se trata de un enorme complejo de edificios comerciales cuya arquitectura es realmente espectacular, especialmente su cúpula y su gigantesca pantalla de televisión. No hay que olvidarse de acudir también a este lugar a la caída del sol, para verlo por la noche con su espectacular iluminación nocturna.

Y para quienes quieran escapar un poco del mundanal ruido y establecer un enorme contraste con la modernidad de la ciudad, en la Sophienstraße se encuentra la iglesia barroca Sophienkirche, erigida en el año 1774 y cuyo encantador patio interior, que cuenta con un cementerio donde hay enterradas personalidades de la cultura alemana, es el lugar perfecto para un momento de descanso.

BAJO LOS TILOS

La Puerta de Brandenburgo cierra (o abre, dependiendo de cómo lo miremos) la avenida más famosa de la ciudad: Unter den Linden. Para hacernos una idea de lo que esta calle significa para la ciudad de Berlín, podríamos compararla con la Gran Vía madrileña: una arteria que concita gran parte de la vida cotidiana, comercial y cultural de la ciudad. Además de su ambiente, siempre efervescente, en Unter den Linden (cuya traducción significa bajo los tilos) encontraremos edificios de gran interés arquitectónico y muy especialmente histórico: Unter den Linden, que quiere decir 'Bajo los tilos', es una de las principales arterias de Berlínsin ir más lejos, la Universidad Humboldt (donde estudió el célebre filósofo Karl Marx, padre del marxismo y el comunismo), la Ópera de Berlín y la Biblioteca Nacional.

Un lugar destacado por lo emotivo es sin duda la Neue Wache (Puesto de Guardia), ubicada al norte de la avenida. Su exterior neoclásico alberga un monumento en memoria de las Víctimas del Fascismo y el Militarismo, que fue reformado y rehabilitado en 1960. Al sur de la avenida encontramos la Bebelplatz (donde también están la Biblioteca y la Catedral de St. Hedwig) tuvo lugar la tristemente famosa quema de libros por parte de los Nazis en el año 1933; el lugar está señalado por un memorial (la Biblioteca Hundida) en forma de placa de cristal encastrada en el suelo, a través de la cual puede verse una estantería vacía y desolada, con capacidad para albergar exactamente el número de libros que fueron destruidos entonces.

REICHSTAG, O FOSTER 360º

Uno de los edificios más conocidos y emblemáticos de Berlín es el Parlamento alemán, o sea, el famoso Reichstag.

El edificio donde actualmente se alberga esta institución data de finales del siglo XIX, aunque en el año 1933 sufrió un Reichstag, el Parlamento alemán incendio que lo dejó en ruinas hasta su reconstrucción, durante la Reunificación alemana.

En realidad, lo que suele atraer a los viajeros hasta este lugar no es el edificio en sí, una mole decimonónica, sino la famosa cúpula de cristal diseñada por el arquitecto Norman Foster e inaugurada en 1999, que simboliza la Alemania unificada. El interior de la cúpula es como un gran tornado de cristal, y aunque el acceso es gratuito, hay que hacer largas colas para poder pasar; eso sí, las vistas desde la parte superior, que ofrecen una panorámica completa de Berlín en un radio de 360º, merecen la pena.

LA ISLA DE LOS MUSEOS

Cruzando el río Spree por el bello puente Oberbaumbrücke, que con sus dos plantas de ladrillo rojo es un símbolo más de la reunificación de la ciudad, llegamos a la llamada Isla de los Museos, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Es un nombre por lo demás acertado, ya que esta isla acoge nada menos que cinco museos: el Museo Antiguo y el Nuevo, con colecciones de arte egipcio y prehistórico (aquí podremos contemplar el famosísimo busto de la reina Nefertiti); la Antigua Galería Nacional, con arte del siglo XIX; el Museo de Pérgamo, con restos griegos y romanos; y el Museo Bode, de esculturas, arte bizantino y monedas. Especial interés tiene el Museo de Arte Islámico, ubicado dentro del Museo de Pérgamo.

La Catedral de Berlín (Berliner Dom) también se encuentra en la isla, en su zona sur. La antigua Catedral se derribó a finales del siglo XVIII para erigir la actual, de estilo neorrenacentista. Las vidrieras son uno de los elementos más llamativos de este templo, así como su enorme cúpula, que se puede visitar.

ALEXANDERPLATZ

Se trata de la plaza más animada y concurrida de la ciudad y en ella se encuentra uno de los edificios más significativos de Berlín: Rotes Rathaus o Ayuntamiento Rojo, que debe su nombre al intenso color del ladrillo con el que fue construido. La plaza toma el nombre del zar Alejandro I,y durante los años 20 se convirtió en el epicentro de la vida nocturna alemana y europea, algo que queda reflejado en la célebre serie televisiva rodada Alexanderplatzpor Fassbinder Berlin Alexanderplatz.

En la plaza, los visitantes sin duda se quedarán asombrados ante una curiosa estructura giratoria monumental: es un reloj que indica la hora en todas las partes del mundo. Junto a la Alexanderplatz, más concretamente a un costado del Rotes Rathaus, se encuentra uno de los barrios con más encanto de la ciudad: Nikolaiviertel donde el visitante puede disfrutar de calles estrechas y una amalgama de arquitectura que abarca gran parte del siglo XX. Museos, palacios, viviendas reconstruidas a partir de fotografías y grabados, que conforman un lugar tan atractivo como imprescindible.

LAS MEJORES VISTAS DE BERLÍN

Si estamos cerca de la Alexanderplatz podemos acercarnos hasta la famosa Fernseheturm, una torre de televisión con una altura de 328 metros, desde donde obtendremos la panorámica más alucinante de Berlín.

El mirador se encuentra justo debajo del restaurante giratorio (toda una experiencia, que podemos aprovechar para degustar la cena más original), a 204 metros de altura; los dos ascensores de la torre hacen que la subida no se nos haga demasiado cuesta arriba, y nunca mejor dicho. En la actualidad, esta torre es una de las atracciones más visitadas de Berlín.

VIDA NOCTURNA

Desde los tiempos de los cabarets hasta nuestros días, Berlín ha sido sinónimo de animación, noche, diversión y libertad exenta de prejuicios. Incluso en tiempos de la Alemania nazi siguieron existiendo los famosos clubs berlineses. Hace unos años se inauguró el famoso Kit Kat Club (cuyo nombre está basado en la película Cabaret) un teatro burlesque donde aún se programan espectáculos eróticos.

Berlín está plagada de antiguas y bellas cervecerías llenas de animación. La noche más joven se extiende por el barrio de Kreuzberg (calles Oranienstraße y Wiener Straße), también conocido como barrio turco o pequeña Estambul por la gran presencia de inmigrantes procedentes de este país. Además, en la zona bohemia por excelencia (el barrio de Scheunenviertel) también hay un buen número de locales de interés y un ambiente diferente y, sobre todo, animado y divertido.

DE COMPRAS POR BERLÍN

Los amantes de los mercadillos y rastros encontrarán en Berlín su particular paraíso. En los rastros berlineses es posible encontrar todo tipo de trastos, objetos y artículos, tanto nuevos como de segunda mano. Uniformes y accesorios militares de las guerras pasadas, CDs y vinilos, libros. Son el lugar perfecto para perderse entre trozos de la historia personal y genérica de Europa: podemos encontrarlos en la Straße des 17.Jun y en la Arkonaplatz.

Los mayores centros comerciales y las tiendas más lujosas se extienden a lo largo de la Friedrichstraße, y en Kurfürstendamm se encuentra el gran centro comercial KaDeWe. Quienes busquen ropa, complementos y moda harán bien en acudir a lugares como Hackescher Markt o Kastanienallee

EL HORROR, EL HORROR

Tomamos prestadas las últimas palabras del General Kurtz en El corazón de las tinieblas para definir el Monumento al Holocausto, situado muy cerca de la Puerta de Brandenburgo. Levantado entre los años 2003 y 2005 en memoria de los judíos asesinados por el nazismo en la primera mitad del siglo XX. El concepto Monumento al Holocaustode monumento, tal y como lo conocemos, queda difuminado y transformado en este lugar. En realidad se trata de un inmenso espacio ocupado por bloques de hormigón (2.711 en total), de diferentes alturas y dispuestos en forma de cuadrícula.

El visitante puede transitar entre los bloques e impregnarse del silencio evocador del recinto, y también puede visitar el centro de información, donde sin duda quedará impresionado por la sala en la cual aparecen los nombres de las víctimas, con sus años de nacimiento y de muerte, grabados en las paredes.

LOS PATIOS DE BERLÍN

La ciudad de Berlín ha conservado a lo largo de las décadas el espíritu bohemio, cultural e innovador que caracterizó a la ciudad durante la primera década del siglo XX, antes del advenimiento del nazismo. Hoy día podemos encontrar barrios y zonas íntegramente dedicadas al arte, la transgresión y la muliculturalidad en la ciudad, y merece la pena hacerles una visita. Sin duda una de las zonas más famosas es Spandauerviertel (Barrio Spandau), donde podremos visitar los populares Hackesche Höfe.

Se trata de ocho patios interiores, comunicados entre sí por travesías entre los edificios que los rodean, plagados de tiendas, restaurantes, bares y locales dedicados a proyectos culturales y artísticos. Las fachadas de los edificios son tan atractivas como su interior, diseñadas con inspiración modernista. Hoy día son un bien arquitectónico protegido y por la noche se cierran al acceso del público, pero durante el día son uno de los lugares más atractivos y animados de Berlín. El sitio perfecto para hacer compras o disfrutar de un café o una buena cerveza, en un ambiente de lo más chic.

CASA TASCHELES

Tan perteneciente al mundo cultural berlinés como los patios, pero en este caso en una vertiente mucho más alternativa y transgresora, la llamada Casa Tascheles (Oranienburger Straße, 54-56) se alza penosamente en sus ruinas pero revitalizada gracias a una particular iniciativa común. Actualmente aún se pueden contemplarlos restos este curioso edificio, que durante años recibió el nombre de Kunsthaus (casa de arte) debido a la cantidad de talleres de artistas que "ocuparon" los restos arquitectónicos de la casa.

A principio de los 80 se intentó su demolición, que fue evitada por la ocupación ejercida por varios grupos de personas interesadas en conservar el lugar para actividades artísticas y sociales. En el año 2011 fue comprada por un millón de euros a uno de los dos grupos okupas que gestionaban el bar y los talleres. Aún queda otro grupo que pretende mantener el proyecto n marcha, tal y como fue concebido: abierto y alternativo. Pero quizás sea mejor darnos prisa si queremos conocer la Casa Tascheles tal y como fue concebida hace 20 años, durante la primera ocupación, ya que sus días parecen estar contados.

ARTE CONTEMPORÁNEO

Berlín fue junto con París el epicentro de los movimientos artísticos de vanguardia de la primera mitad del siglo XX. Movimientos como el expresionismo alemán fueron fundamentales para el desarrollo del arte moderno, con grupos como Der Blaue Reiter o Die Brücke.

Curiosamente, una de las mejores exposiciones de arte contemporáneo de entonces la realizaron los nazis con una intención muy distinta a la de promocionar a los creadores: bajo el nombre de Entartete Kunst (arte degenerado), reunieron las obras de los artistas alemanes más importantes del momento, para mostrar al mundo la (según su concepto) ínfima calidad de las obras. La mayoría de Hamburger Bahnhof los artistas se exiliaron y consiguieron desarrollar su arte en otros lugares, por suerte para la cultura europea.

En Berlín se conservan muchas de ellas y el arte ha seguido progresando de forma imparable, lo que el viajero inquieto puede contemplar en la Hamburger Bahnhof (Estación de Hamburgo), uno de los museos de arte contemporáneo más interesantes del continente; la Galeria Nacional Moderna (ubicada en un edificio diseñado por el célebre arquitecto Mies van der Rohe); la Berlinische Galerie ; el KW Institute for Contemporary Art (atención a su patio con terraza, encantadora y original), o el Sammlung industrielle Gestaltung y su colección de diseño industrial.

NUEVA SINAGOGA Y MUSEO JUDÍO

Aunque durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial este hermoso edificio sufrió numerosos daños (el edifició ardió durante la famosa noche de los cristales rotos) su posterior reconstrucción devolvió a la Nueva Sinagoga (Neu Synagogue, en Oranienburger Straße) todo su antiguo esplendor.

A pesar de su apelativo de nueva, la sinagoga data de finales del siglo XIX y a su inauguración acudieron personajes históricos de la talla del Canciller Bismarck. Lo que más llama la atención La Nueva Sinagoga y el Museo Judío de Berlín son dos lugares para reconciliarse con la historia de la ciudades su hermosa cúpula dorada acristalada, una bella filigrana arquitectónica que hace destacar al edificio por encima del resto.

En la Nueva Sinagoga se ubica el Centro Judío de Investigación, con una exposición sobre el edificio y su papel en la comunidad judía europea. Pero si realmente queremos saber más sobre la comunidad hebrea en Berlín, Alemania y el resto del mundo, es mejor acudir al Museo Judio de Berlín (Lindenstraße 9-14), un espectacular edificio de arquitectura de vanguardia erigido en el año 2001 con una exposición histórica de más de 3.000 metros cuadrados de extensión. Y en su Restaurante Libermanns es posible degustar auténtica comida judía internacional: cuenta con una cafetería con terraza en el jardín, perfecta para los días de buen tiempo.

CASTILLO DE CHARLOTTENBURG

Aunque en origen este bello castillo prusiano se encontraba fuera de la ciudad, con el crecimiento experimentado por la urbe en el siglo XX terminó por convertirse en parte de Berlín. El Castillo de Charlottenburg (Luisenplatz, 1) data del año 1705, y una vez más, su destrucción parcial durante la guerra hizo que tuviera que ser reconstruido a fondo para lucir su actual esplendor.

Los jardines barrocos que rodean al castillo son de gran belleza, así como el interior de la edificación; muchos viajeros recomiendan encarecidamente visitar la parte central, que alberga las habitaciones de Sofía Carlota y Federico I. La zona edificada por el arquitecto Knobelsdorff por encargo de Federico II El Grande es también espectacular.  

TIERGARTEN

Tiergarten es a Berlín lo que Central Park a Nueva York: el principal parque de la ciudad y un pulmón verde donde los berlineses se reúnen para realizar cualquier tipo de actividad al aire libre.

Situado al norte de la larguísima avenida Kurfürstendamm y junto al Zoo de Berlín, en esta enorme extensión verde podemos encontrar caminos llenos de encanto, rosaledas, estanques y riachuelos. Pero también monumentos tan importantes como la Columna de la Victoria, símbolo militarista prusiano ubicado en el mismo centro del parque; o la Haus den Kulturen den Welt (Casa de las Parque Tiergarten, en BerlínCulturas del Mundo, centro de exposiciones y actividades universales que los berlineses apodan como la ostra embarazada); y ya llegando a la Puerta de Brandenburgo podemos contemplar el Monumento Soviético, flanqueado por dos tanques auténticos de la II Guerra Mundial.

Para finalizar nuestro paseo por esta zona, sería una buena idea visitar la famosa Kaiser-Wilhelm-Gedächtniskirche (Iglesia en Recuerdo al Kaiser Guillermo), situada en la Breitscheidplatz, al sudeste del Tiergarten. Bombardeada en la II Guerra Mundial, se ha conservado parte de su estado de ruina como recuerdo a los fallecidos en la contienda, y en su reconstrucción se erigió un nuevo monumento contemporáneo y se completaron las ruinas con estructuras de cristal. Merece la pena entrar en la parte nueva para contemplar desde dentro los miles de cristales de colores que la decoran, aprovechando el silencio que aporta su fantástico aislamiento para olvidarnos un poco del trajín de la ciudad.

BERLÍN DESDE EL AGUA

Como en muchas otras ciudades, en Berlín también es posible realizar rutas guiadas por la ciudad, cómodamente y sin tener que gastar la suela de los zapatos, mientras un guía especializado nos comenta los distintos puntos de interés. Desde 20 euros podremos montar en el típico autobús turístico y visitar todos los puntos de la ciudad, pudiéndonos subir y bajar al vehículo todas las veces que queramos a lo largo del día. El autobús comienza y termina su recorrido en Kurfürstendamm.

Otra opción más original es realizar un agradable recorrido en barco por los ríos Spree y Havel, que cuentan con 80 embarcaderos y son recorridos por múltiples embarcaciones turísticas. Tours históricos, relajantes, relacionados con el Berlín Oriental.

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