Barcelona en 48 horas
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BARCELONA EN 24 HORAS | COMER EN BARCELONA
1. PARK GÜELL. Para empezar el día, nada mejor que una caminata para subir a este parque de fantasía. Si la Sagrada Familia es la obra más conocida de Gaudí, quizás el Park Güell sea la preferida de muchos de sus admiradores, que se alejan del centro para visitar el lugar desde donde se tienen las mejores vistas de Barcelona, con el mediterráneo al fondo.
Así que bien en metro (paradas de Vallcarca o Lesseps), en autobús (línea 24) o dándonos un paseo, llegaremos hasta las escaleras mecánicas que nos llevan hasta el parque, donde podemos estar un rato o pasarnos la mañana entera, porque el sitio lo merece. Si decidimos cambiar de aires, una buena opción puede ser acercarnos al mar.
2. LA BARCELONETA. Sería un pecado visitar Barcelona y no acercarse a sus playas y a sus chiringuitos. Sin duda, la joya del litoral barcelonés, es la Barceloneta, barrio humilde de pescadores y marineros, callejuelas con casas bajas donde abundan bares y restaurantes especializados en pescado y mariscos. Y al final está el mar.
Podemos pasear hacia el Puerto Olímpico, para disfrutar de la nueva Barcelona, o en sentido contrario, hacia el Port Vell (puerto viejo), donde nos aguarda el Maremagnum, a los pies del monumento a Colón, un centro comercial rodeado de agua. Otra opción es parar a tomar algo en el cercano Palau del Mar, antiguos almacenes generales del comercio convertidos hoy en centro de ocio gastronómico, que alberga el Museo de Historia de Cataluña (plaza de Pau Vila, 3).
3. MONTJUIC: Una de las zonas más impresionantes de Barcelona es Montjuic, centinela del puerto y de la ciudad. Si vamos a la Plaza de España y traspasamos las torres venecianas junto al Palacio de Congresos de la ciudad, iremos subiendo la escalinata hasta llegar al Palau Nacional, edificio emblemático de la Exposición Internacional de 1929, actual sede del MNAC (Museo Nacional de Arte de Cataluña).
Montjuic bien podría llamarse la montaña del arte. En pocos cientos de metros conviven el citado MNAC, la Fundación Miró, el pabellón Mies van der Rohe y el espacio CaixaForum.
La montaña de Montjuic es un pulmón verde y parece ajena a la velocidad de Barcelona, por eso es un lugar que los barceloneses eligen para ir a pasear en familia o hacer deporte intentando respirar aire puro.
4. EL RAVAL: Para acabar nuestra escapada iremos al, sin duda, barrio más castizo de Barcelona, el más canalla, que durante muchos años fue lugar prohibido para muchos y lugar de diversión para otros. Lo que antiguamente era conocido como barrio chino, hoy, después de una profunda transformación, es uno de los lugares predilectos de los jóvenes para salir de marcha o ir a tomar algo.
Como ha sucedido en muchas zonas de otras tantas ciudades, El Raval ha vuelto a cobrar vida gracias a la numerosa comunidad de inmigrantes que, con sus comercios y restaurantes, han dado color al barrio. Es un espectáculo recorrer sus calles donde conviven edificios destartalados junto a restaurantes de diseño. Además, el tener cerca varias de las facultades de la Universidad de Barcelona, proporciona al lugar una corriente contínua de jóvenes que mochila en ristre se acercan hasta las cafeterías o locales de ocio de la zona.
Algunos de los más concurridos son el famoso MACBA (Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona; Hospital, 56) o el CCCB (Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona; Montalegre, 5).
En lugares como El Raval lo mejor es andar sin rumbo fijo, dejarse llevar y descubrir cada rincón por uno mismo.
Estamos en el centro de Barcelona de nuevo, después de dos días dando vueltas hemos llegado otra vez al inicio. No ha estado mal para 48 horas, ¿no?



