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La calidad de la cocina de Ámsterdam ha subido de forma exponencial en los últimos años. Si antes Holanda no era un país que se caracterizase por sus fogones, a día de hoy en ciudades como Ámsterdam podemos encontrar magníficos restaurantes de altísima calidad. Además, la gran multiculturalidad de esta ciudad hace que en ella los restaurantes de cocina internacional sean algo habitual. Y para quienes tengan prisa o poco presupuesto, también hay muchos establecimientos de fast food o de comida para llevar. Un aviso: en los restaurantes de Ámsterdam es costumbre dejar una propina equivalente al 10-15% del precio total.
Para hacer boca, enumeremos alguno de los platos típicos holandeses que debemos probar: Erwtensoep, una sopa de guisantes bastante espesa y que se hace con legumbres frescas y trozos de tocino y salchichas ahumadas. Sobre todo en invierno, casi cada restaurante, bar o café tiene su propia sopa especial de guisantes. Otro plato que debemos degustar es el clásico Stamppot, un guiso base de puré de patatas (stammpot significa 'machacar'), verduras y salchichas ahumadas, aromatizado con especias. Con frecuencia se usa como acompañamiento de platos de carne. Es el plato nacional de los Países Bajos. Y para que no nos volvamos locos con los nombres de los platos: las bitterballen son albóndigas o carne frita típica; las kroketten, otra variedad de lo anterior; el broodje haring, un sándwich de pescado y cebolla (disponible en la mayoría de puestos de comida), y las vlaamse frites, grandes patatas fritas a la francesa servidas con mayonesa.
1. ALTA COCINA
Si lo que estamos buscando es probar la mejor gastronomía de la ciudad, entonces haremos bien en dirigirnos uno de los restaurantes más populares de Ámsterdam: Christophe (Leliegracht, 46), regentado por el chef del mismo nombre y cuyo establecimiento cuenta con una estrella Michelín. La cocina de este restaurante mezcla sabores y técnicas asiáticos y franceses, pasados por el filtro de EEUU: toda una experiencia. En el Hotel Excelsior (Nieuwe Doelenstraat 2-8) encontramos el restaurante del mismo nombre, a cuya excelencia se une la magnífica terraza que tiene, com magníficas vistas del canal. Es el mejor lugar para disfrutar de platos de alta calidad con recetas e ingredientes de toda la vida: langosta, foie. Hay menú degustación, y los postres son también espléndidos. Otra estupenda opción, en este caso más trendy y chic, es Bond (Valeriusstraat, 128b). Este restaurante se encuentra en el sur de Ámsterdam y en su caso, además de la comida, su atractivo es el ambiente moderno y cosmopolita que allí se respira. La cocina es de tipo francés contemporáneo.
2. COCINA INTERNACIONAL
La elegancia y la mejor cocina asiática se dan cita en Krua Thai Classic (Staalstraat, 22). Los comensales son bienvenidos con exquisitos aperitivos que se degustan mientras se consulta la carta, a base de especialidades tailandesas. Tienen menús a buen precio. Para los amantes de la cocina italiana, Toscaninni (Lindengracht, 75) es la referencia fundamental. En verano, la calidad de la cocina y los buenos precios de este restaurante se unen a las terrazas estivales para convertirlo en un auténtico lujo.
En la zona de Leidsplein encontramos un restaurante de nombre inconfundible: Los Argentinos (Leidsekruisstraat, 7-9). La carne preparada sobre parrilla de piedra es su especialidad. Ensaladas, empanadas, fantasía de langosta, chorizo casero, churrasco. Un rincón de la Pampa en plena Ámsterdam. Y para quienes quieran revivir las Mil y Una Noches, nada mejor que Nomads (Rozengracht, 133), un restaurante tipo lounge inspirado en la cultura nómada árabe. En el menú encontramos cuscús y orfali kebab auténticos, en medio de una decoración que nos hará sentirnos como en una jaima, en medio del desierto.
3. RESTAURANTES BARATOS EN AMSTERDAM
¿Unos panqueques? ¡De acuerdo! Vámonos a probarlos a Pancake Bakery (Prinsengracht,191), que tiene fama de hacer los mejores de la ciudad, y además los preparan en una plancha holandesa antigua. Estas tortitas saladas o dulces se preparan con más de setenta ingredientes distintos, y los precios son más que asequibles. Para quienes quieran comer en un auténtico clásico de Ámsterdam, en el ambiente más elegante y al mejor precio, el Café de Jaren (Nieuwe Doelenstraat, 20-22) puede ser la mejor elección. En sus terrazas sobre el río Amstel es posible degustar todo tipo de menús (incluso vegetarianos), algunos muy económicos. Su buffet de ensaladas es fresco, delicioso y barato.
Y para un descanso de mediodía con una buena cerveza holandesa, nada mejor que dirigirse (en épocas de buen tiempo) a la terraza del bar restaurante Werck, situado en la esquina de Prinsengratch y Westernmarkt. En la primera planta de su terraza hay hasta tumbonas en las que disfrutar del descanso y el sol, y recuperar fuerzas.


