A Coruña en 24 horas
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A CORUÑA EN 48 HORAS | COMER EN A CORUÑA | RUTA EXPRESS
Si sólo tenemos 24 horas para visitar A Coruña, debemos elegir bien qué visitar para tratar de captar la esencia de este rincón gallego.
1. PASEO POR LA MARINA Y LOS CANTONES. Una de las mejores formas de empezar un día en A Coruña es darse un paseo por los Cantones y la Avenida de la Marina (que al fin y al cabo es una prologanción de los primeros), con el mar a un lado y las famosas galerías acristaladas al otro. A Coruña es conocida como la ciudad de cristal gracias a los edificios que desde hace décadas visten una de las principales avenidas de la ciudad. Antiguas viviendas de pescadores, son en la actualidad las vistas más codiciadas de A Coruña.
2. PLAZA DE MARÍA PITA. Al final de la Avenida de la Marina, tras los soportales, nos encontramos con la principal plaza de la ciudad que toma el nombre de la famosa heroína coruñesa que luchó contra Francis Drake, corsario que comandaba la Armada Inglesa. Una estatua la recuerda en mitad de la plaza. Aquí mismo hallamos el Ayuntamiento de A Coruña, centro neurálgico de la ciudad. A un lado queda la Ciudad Vieja, al otro está (con la Calle de la Franja al frente) la principal zona de bares y comercios de la ciudad.
2. CASTILLO DE SAN ANTÓN. Tras salir de la plaza de María Pita, tomamos la Rúa de Parrote y seguimos bordeando el mar hasta toparnos con el Castillo de San Antón, antigua prisión y fortaleza construída sobre la bahía de la ciudad. Su visita es obligatoria no tanto por las piezas que alberga (es la sede del Museo Arqueológico e Histórico de A Coruña) sino por el placer de brujulear entre sus muros y disfrutar de unas vistas diferentes de la ciudad.
Ya va siendo hora de comer así que nada mejor que un buen pulpo en O Fiuza o un marisco de primera en Manda Truco. Ambos sitios nos pillan de paso hacia el plato fuerte de la jornada: la Torre de Hércules.
4. LA TORRE DE HÉRCULES. Cuando todo está dicho sobre un monumento tan sólo nos queda visitarlo y comprobar por nosotros si lo que contaban era cierto. Y en este caso lo es. Este antiguo faro construído por los romanos es el símbolo de la ciudad por méritos propios. Sus vistas son las más impresionantes de A Coruña y sus alrededores son un nido de sorpresas: estatuas, esculturas y sobre todo, rocas y más rocas en las que sentarnos a descansar la mirada sobre la inmensidad del Atlántico. Desde el Castillo de San Antón podemos coger el tranvía turístico que nos dejará a los pies de la torre.
5. CALLE DE LA FRANJA Y ALREDEDORES. Habremos pasado gran parte de la tarde en la Torre de Hércules y sus inmediaciones, así que una buena opción es volver al centro, a María Pita, y callejar por la calle de la Franja y vías aledañas: Barrera, Galera, Olmos, Estrella... unas tras otras, encadenando tabernas y comercios de esos de toda la vida. Una opción que a ningún coruñés se le escapa es tomarse una tapita en La Bombilla, bar mítico donde los pinchos de tortilla y filete empanado con pimientos van que vuelan.
Llegada la hora de cenar (si es que las tapas de La Bombilla no han podido con nosotros), ¿qué tal si echamos un vistazo a la guía de restaurantes recomendados? Nuestra escapada de un día por A Coruña toca a su fin.




