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Una visita a A Coruña, una de las ciudades con más encanto del país, debería ser obligatoria en cualquier agenda de escapadas que se precie. Razones para llegar aquí hay muchas: las impresionantes vistas que se nos ofrecen desde el Monte de San Pedro; saborear la espuma de las olas rompiendo en las rocas bajo la Torre de Hércules; un paseo por la recoleta Marina cuajada de ventanales; degustar el mejor marisco posible a precios razonables... porque esa es otra: quien guste de la buena mesa ha llegado al lugar adecuado.
Si nuestra escapada es en verano, A Coruña nos recibirá con una temperatura que nos hará desear haber llegado antes. Si la visitamos en invierno, disfrutaremos de los cielos encapotados y de esa luz que sólo encontramos en el norte. No hay excusa para no acercarse hasta una de las ciudades más bellas del país. ¿Quieres saber qué hacer y qué ver durante un finde en A Coruña? Toma nota.
PASEO POR LA MARINA Y LOS CANTONES. Una de las mejores formas de empezar un día en A Coruña es darse un paseo por los Cantones y la Avenida de la Marina (que al fin y al cabo es una prologanción de los primeros), con el mar a un lado y las famosas galerías acristaladas al otro. A Coruña es conocida como la ciudad de cristal gracias a los edificios que desde hace décadas visten una de las principales avenidas de la ciudad. Antiguas viviendas de pescadores, son en la actualidad las vistas más codiciadas de A Coruña.
Los amantes de la arquitectura deben saber que en los Cantones se levanta el edificio del Banco Pastor, que data de 1921, y que está considerado como el primer rascacielos de España.
MARÍA PITA, EL CORAZÓN DE LA CIUDAD.
Al final de la Avenida de la Marina,
tras los soportales, nos encontramos
con la principal plaza de la ciudad, que
debe su nombre a la famosa heroína
coruñesa
que luchó contra Francis Drake, corsario que comandaba la Armada
Inglesa.
Una estatua la recuerda en mitad de la plaza. Aquí mismo hallamos el Ayuntamiento de A Coruña, centro neurálgico de la ciudad.
A un lado queda la Ciudad Vieja, al otro está (con la Calle de la Franja al frente) la principal zona de bares y comercios de la ciudad.
UN CASTILLO JUNTO AL MAR. Tras salir de la plaza de María Pita, podemos tomar por la Rúa de Parrote y seguir bordeando el mar hasta toparnos con el Castillo de San Antón, antigua prisión y fortaleza construída sobre la bahía de la ciudad. Su visita es obligatoria no tanto por las piezas que alberga (es la sede del Museo Arqueológico e Histórico de A Coruña) sino por el placer de perdernos entre sus muros y disfrutar de una panorámica diferente de la ciudad.
LA TORRE DEL FIN DEL
MUNDO.
Cuando todo está dicho sobre un monumento tan sólo nos queda
visitarlo y comprobar por nosotros si lo que contaban era cierto. Y en
este caso lo es. La Torre de Hércules,
antiguo faro construído
por los romanos, es el símbolo de la ciudad por méritos propios.
Sus vistas son las más impresionantes de A Coruña y sus alrededores
son un nido de sorpresas: estatuas, esculturas y sobre todo, rocas y más
rocas en las que sentarnos a descansar la mirada sobre la inmensidad del
Atlántico.
La Torre se encuentra un poco alejada del centro de la ciudad. Una buena opción para llegar allí en transporte público es tomar el tranvía turístico que sale desde el Castillo de San Antón.
DE TAPAS POR CORUÑA. La gastronomía gallega es famosa en todo el mundo. Si queremos tomar algo ligero para reponer fuerzas durante nuestro paseo por la ciudad, nada mejor que acercanos a la zona conocida como La Franja, junto a la plaza de María Pita,en pleno centro coruñés. Franja, Barrera, Galera, Olmos, Estrella... calles que se van sucediendo, encadenando tabernas y comercios de esos de toda la vida. Una opción que a ningún coruñés se le escapa es tomarse una tapita en La Bombilla, bar mítico donde los pinchos de tortilla y filete empanado con pimientos van que vuelan. Si quieres saber dónde comer en A Coruña, mira aquí.
LA CIUDAD VIEJA. O simplemente la ciudad como
la llaman los antiguos coruñeses. Está a tiro de piedra de la Plaza
de María Pita, y se trata de la zona con más encanto
de A Coruña,
la más bohemia, repleta de rincones secretos que se alternan
con cafés de tertulia y locales de diseño.
La parte vieja de la ciudad nos deslumbrará con lugares clásicos como la Porta Real (primitiva entrada de la ciudad), maravillas como la Real Academia de Galicia (cuyo edificio fue propiedad de Emilia Pardo Bazán), las plazas de Azcárraga y Santa María (donde está la famosa colegiata), la plazuela de las Bárbaras, el Convento de Santo Domingo, el Real Consulado del Mar (que alberga el Museo Provincial de Bellas Artes)... Lo mejor en esta zona es olvidarnos del reloj y perdernos por las callejas, brujuleando sin rumbo.
A LA PLAYA EN TREN. Debería ser un delito no visitar la playa de una ciudad con mar. Sobre todo si tiene la solera de la Playa de Riazor, el lugar donde se encuentra el estadio de fútbol donde juega uno de los iconos de la ciudad: el Deportivo de la Coruña.
Si estamos cerca de la Plaza de María Pita, una buena opción para llegar hasta allí es tomar el tranvía turístico cerca del Castillo de San Antón en dirección a Riazor. El tranvía turístico de A Coruña llama la atención a los visitantes por sus vivos colores y su diseño de otra época.
Bordearemos el mar y volveremos a ver a viejos conocidos como la torre de vigilancia marítima o la Torre de Hércules, pasaremos sobre la playa de Orzan, veremos el Museo Casa del Hombre-Domus frente a la bahía, y finalmente llegaremos a la playa de Riazor, uno de los puntos más famosos de la ciudad. Habremos dado toda la vuelta a la península coruñesa en una media hora, subidos en uno de los medios de transporte más pintorescos que podemos imaginar.
MAR Y MONTAÑA. El Mirador
del Monte de San Pedro es de esos lugares a los que no se suele
ir durante una escapada rápida a A Coruña, pero que los
lugareños
recomiendan visitar sí o
sí. Desde la playa de Riazor, siguiendo el
paseo marítimo,
llegaremos hasta el ascensor panorámico (parece un nave espacial)
que nos conducirá a la que para muchos es la mejor panorámica
de La Coruña. Desde aquí tenemos unas vistas privilegiadas
de la ciudad y del mar, por eso es importante llegar a la caída
del sol, para que el espectáculo sea inolvidable.
Antigua fortaleza militar, actualmente es uno de los lugares preferidos por los coruñeses, ya no sólo por sus vistas, sino por la extensión al aire libre que nos permite pasear entre cañones, reponer fuerzas en su restaurante o admirar su museo.
También podemos llegar en coche, siguiendo la Ronda de Outeiro. En las inmediaciones del mirador, hay un parking gratuito.

